El Poder Judicial es "inestable y frágil", afirma el líder del PT-BA (Partido de los Trabajadores de Bahía).
Genoino, durante sus cinco mandatos federales, nunca trabajó con enmiendas parlamentarias para no comprometerse con intereses económicos. Ahora ha sido condenado por fraude financiero entre partidos y diputados. Para Dirceu, el mero hecho de ser el cerebro de un proyecto que derrotó a las élites y operó la desprivatización del Estado brasileño, que incluso fue rehén de los conglomerados económicos de los medios de comunicación oligopólicos, justifica su arresto. El presidente del PT en Bahía, Jonas Paulo, afirma que el arresto de sus colegas tiene un sesgo político partidista.
Bahia 247 El presidente del PT (Partido de los Trabajadores) en Bahía, Jonas Paulo, también defiende la tesis de que sus compañeros de partido Delúbio Soares, José Dirceu y José Genoino son "presos políticos". Según el líder del PT en Bahía, el encarcelamiento de los condenados por el escándalo del Mensalão (Acción 470) tiene un sesgo político-partidista, con el objetivo de perjudicar al PT en las urnas en 2014.
"Esto demuestra una vez más que vivimos en una democracia desequilibrada, con un poder judicial inestable y frágil frente a los poderes económicos y políticos".
Jonas Paulo fue relator del proceso disciplinario contra el entonces tesorero del PT (Partido de los Trabajadores), Delúbio Soares, en la Comisión Nacional de Ética del partido en 2005, y sostiene que no encontró pruebas. «Sin pruebas, sin culpa y sin ninguna conexión con la verdad».
Al defender a José Genoino y José Dirceu, el presidente del PT en Bahía califica de "absurdas" las acusaciones juzgadas por el Supremo Tribunal Federal (STF).
Genoino, durante sus cinco mandatos federales, nunca trabajó con enmiendas parlamentarias para no comprometerse con intereses económicos. Ahora ha sido condenado por fraude financiero entre partidos y diputados. Para Dirceu, el mero hecho de ser el cerebro detrás de un proyecto que derrotó a las élites y orquestó la desprivatización del Estado brasileño, que incluso fue rehén de los conglomerados económicos de los medios de comunicación oligopólicos, justifica sus acciones.