“Lava Jato expone selectividad”, dice Sola sobre la acción de la Policía Federal contra Wagner.
La manipulación política por parte del Poder Judicial ha cobrado otro triste episodio con la acción sensacionalista de la que fue víctima nuestro colega Jaques Wagner. Esta acción, en colaboración con los principales medios de comunicación, ocurre precisamente cuando su nombre cobra protagonismo en la prensa nacional, especulado como un "plan B del PT" en caso de un impeachment contra el presidente Lula, quien sufre una de las mayores persecuciones judiciales de la historia brasileña, afirma el diputado federal Jorge Solla (PT).
Bahía 247 - La manipulación política por parte del Poder Judicial ha cobrado otro triste episodio con la acción sensacionalista de la que fue víctima nuestro colega Jaques Wagner. Esta acción, en colaboración con los principales medios de comunicación, ocurre precisamente cuando su nombre cobra protagonismo en la prensa nacional, especulado como un "plan B del PT" en caso de un impeachment contra el presidente Lula, quien sufre una de las mayores persecuciones judiciales de la historia brasileña, afirma el diputado federal Jorge Solla (PT-BA).
Se refiere a la Operación Tarjeta Roja (otra derivación de la Lava Jato), lanzada por la Policía Federal en la madrugada de este lunes (26).
El objetivo de manchar su imagen es explícito. Los acuerdos de culpabilidad de los ejecutivos de las constructoras involucradas en el proyecto Fonte Nova datan de hace más de un año. No se ha encontrado nada, salvo inferencias infundadas, que incrimine a Wagner. Esta investigación, carente de fundamento y, por lo tanto, quedó estancada, se archivó en cuanto el exgobernador demostró viabilidad electoral para la carrera presidencial, concluye Solla.
El diputado bahiano compara la actuación del Poder Judicial y de la Policía Federal en casos que involucran a miembros del Partido de los Trabajadores (PT) y en otros contra miembros del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
No se detectó un activismo similar en la Policía Federal de São Paulo, que no investiga la relación entre el agente del PSDB Paulo Preto, exdirector de Dersa, y el gobernador Geraldo Alckmin (también candidato presidencial), quien fue detenido con 113 millones de reales en Suiza. No se realizó ningún operativo de búsqueda en la casa del gobernador, lo que revela la selectividad de un poder judicial corrompido por la corrupción. Es el golpe que sustituyó los tanques militares por los bolígrafos de los jueces.