El legado de Santiago será un Mundial de paz y celebración.
"No puede irse en vano", dijo Arlita Andrade, viuda del camarógrafo Santiago Andrade, de Bandeirantes, brutalmente asesinado por los black blocs; la única respuesta que la sociedad brasileña puede dar al festival de atrocidades cometidas por criminales desde las "jornadas de junio" es la aprobación de leyes que penalicen los actos de vandalismo, barbarie y terrorismo, lo que ya parece ser un consenso entre todas las fuerzas políticas en el campo democrático; también es necesario un régimen de emergencia, ya que hay poco tiempo para garantizar un Mundial de 2014 mínimamente seguro.
247 - Fue necesaria una trágica muerte, la del camarógrafo Santiago Andrade, del grupo Bandeirantes, para que Brasil finalmente despertara. La prematura partida del profesional de la banda abre una ventana de oportunidad para... El país debe actuar con seriedad y responsabilidad en vísperas del mayor evento de su historia: el Mundial de 2014. En una emotiva entrevista, Arlita Santiago, viuda del reportero de Band, se pronunció. "No puede irse en vano", dijo.
Su muerte solo habrá sido en vano si las autoridades aprovechan el clima de conmoción para contener finalmente el caos iniciado con las llamadas "Jornadas de Junio", que, por cierto, fueron incentivadas por sectores de los medios de comunicación y la política que vieron en ellas una posibilidad de debilitar al poder de turno. Fueron "hermosas manifestaciones" que, según el discurso de quienes incitaron la destrucción, "lamentablemente terminaron en violencia", resultando en vehículos destruidos, sucursales bancarias vandalizadas e incluso el Palacio de Itamaraty en Brasilia incendiado.
Con la muerte de Santiago Andrade, muchos ven ahora el carácter fascista, antidemocrático y –por qué no decirlo– terrorista de los grupos que han estado promoviendo este tipo de protestas. En respuesta a estas medidas, comienzan a gestarse dos iniciativas: una que define el delito de terrorismo y otra que aborda los delitos de incitación a disturbios y desórdenes.
En el Senado, la iniciativa proviene de los senadores Paulo Paim (PT-RS) y Jorge Viana (PT-AC). "Dado lo ocurrido con el camarógrafo, quien fue cobardemente asesinado, creo que el Senado debe responder, no solo a este suceso, sino a varios otros que ya han ocurrido y otros que ocurrirán si no se hace nada", afirma el senador Paim. Para Jorge Viana, la ley antiterrorista dará una "señal concreta" a la sociedad de que crímenes como el que resultó en la muerte de Santiago Andrade serán castigados con "más de 30 años de prisión".
Otra alternativa es el proyecto defendido por el secretario de Seguridad de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, que sugiere Una nueva redacción para los artículos 287-A y 288-B del Código Penal, que tratan los delitos contra la paz pública. En un caso como el que resultó en la muerte de Santiago Andrade, las penas oscilarían entre seis y doce años de prisión (leer más). aquí).
En el Senado, el presidente Renan Calheiros (PMDB-AL) promete votar la ley antiterrorista mediante un procedimiento acelerado. Esta es una decisión acertada, ya que queda muy poco tiempo para garantizar un Mundial mínimamente seguro, cuando la atención mundial estará puesta en Brasil.