Lindemberg es condenado a 98 años y 10 meses de prisión.
En la sentencia, Juza dijo que "actuó con frialdad, premeditación, por orgullo y egoísmo"; el crimen ocurrió en 2008; el jurado estuvo compuesto por siete personas.
Lindemberg Alves, de 25 años, fue condenado a la pena máxima de 98 años y 10 meses de prisión por el asesinato de su exnovia Eloá Pimentel en Santo André (SP). Tras un juicio de cuatro días, la jueza Milena Dias dictó la sentencia esta tarde. El crimen ocurrió en 2008. Se le imputaron 12 delitos, entre ellos el homicidio doloso de Eloá, el intento de asesinato de Nayara Rodrigues y del sargento Atos Valeriano (ambos heridos de bala), privación ilegal de la libertad y descarga ilegal de arma de fuego.
El jurado, compuesto por siete personas (seis hombres y una mujer), escuchó el testimonio de trece testigos y del acusado durante el juicio, que duró una semana. Tras los alegatos finales de la fiscalía y la defensa, los miembros del jurado se reunieron para responder un cuestionario de aproximadamente cincuenta preguntas sobre el caso.
Lindemberg declaró por primera vez ante el tribunal sobre los días que estuvo secuestrado en el apartamento de su exnovia. El acusado fue el último en declarar. Durante su testimonio, poco después de pedir disculpas a la familia de Eloá, admitió haberle disparado a la joven. La madre de la víctima, Ana Cristina Pimentel, no asistió a la audiencia del acusado.
Según su testimonio, el homicidio fue accidental. «Cuando la policía irrumpió, Eloá hizo ademán de levantarse y, sin pensarlo, disparé. Todo sucedió muy rápido». El joven declaró que la llegada de la policía a las inmediaciones del edificio lo sorprendió y que entró en pánico.
Durante el juicio, la abogada de Lindemberg, Ana Lucia Assad, intentó señalar a otros responsables del crimen, como los medios de comunicación por su cobertura y la policía por el allanamiento del apartamento, además de minimizar la imagen del acusado. También dejó claro el último día, durante los debates, que no esperaba la absolución de Lindemberg. «Cometió un error y debe pagar por él», afirmó.
Ana Lucía, sin embargo, intentó convencer al jurado de que se redujeran los cargos contra Lindemberg. Según la defensa, los cargos debían ser homicidio culposo (sin intención) por la muerte de Eloá; dos cargos de lesiones corporales por negligencia por los disparos que alcanzaron a Nayara Rodrigues y a un agente de policía; y debía ser absuelto del cargo de privación ilegal de la libertad contra los amigos de Eloá.
