Se espera que The Park Maniac se estrene en 2028 y el fiscal advierte del peligro
La información desencadenó una alerta del fiscal Edilson Mougenot Bonfim.
247 - Francisco de Assis Pereira, conocido como el "Maníaco del Parque", será liberado en 2028 tras cumplir la pena máxima de 30 años de su condena de 285 años. Esta información ha generado una alerta por parte del fiscal Edilson Mougenot Bonfim, quien actuó como fiscal en el Tribunal del Jurado. Según Bonfim, la liberación del criminal representa un peligro inminente para las mujeres. "Francisco es un psicópata. No existe medicina, tratamiento ni cirugía en el mundo que pueda curarlo", afirmó el fiscal. metrópolis.
Francisco de Assis Pereira fue condenado en 2002 a 121 años de prisión por crímenes cometidos en la década de 1990. Fue responsable de la violación y asesinato de cinco mujeres, a las que atrajo a senderos en el Parque Estatal, al sur de São Paulo, con la falsa promesa de un trabajo. Su caso tuvo gran repercusión nacional y Pereira fue identificado como uno de los asesinos en serie más peligrosos del país.
Según el fiscal Edilson Mougenot Bonfim, la libertad de Pereira representa un gran riesgo. “En prisión, está confinado con hombres, lo que le impide cometer feminicidios en ese entorno. Sin embargo, tras su liberación, inevitablemente tendrá contacto con mujeres, y esto podría reactivar su personalidad homicida”, advirtió Bonfim. Fue enfático al afirmar que “su libertad representa un enorme peligro. Será una amenaza en cualquier circunstancia”.
La expiración de la condena de Francisco, que se acerca al límite de 30 años impuesto por la ley brasileña, podría permitir su liberación sin someterse a exámenes criminológicos. Según Bonfim, esta situación debería reavivar el debate sobre la adopción de la cadena perpetua en el país. «Solo un psiquiatra completamente irresponsable firmaría un informe declarándolo apto para la libertad», enfatizó el fiscal.
El caso del "Maníaco del Parque" conmocionó a Brasil por la crueldad de los crímenes y la manipulación psicológica que Pereira ejerció sobre sus víctimas. Desde su detención, ha sido trasladado a diferentes unidades penitenciarias, siempre bajo estricta vigilancia.