La meditación. Un arma contra el estrés y la rumiación mental.
Según la doctora Christine Barois, psiquiatra, la práctica regular de la meditación puede calmar y revitalizar profundamente a las personas estresadas.
Por Pascale Senk – Le Figaro
Le Figaro - Para usted, como psiquiatra, ¿tiene sentido el término "regeneración psíquica"?
Christine Barois Sí, ¡y comprender qué significa la regeneración psíquica es cada vez más esencial! Actualmente, vivimos sobreexcitados por una gran cantidad de estímulos estresantes y perturbadores, y estamos sujetos a diversas exigencias. Un filósofo denominó acertadamente a estos factores con bellas palabras: «armas de distracción masiva»... Por supuesto, es importante saber cómo distraerse, es decir, alejarse de las tareas laborales y las obligaciones cotidianas, diversificando las ocupaciones y, de este modo, equilibrando el estilo de vida. Pero, en realidad, lo que verdaderamente nos calma y revitaliza en profundidad es, de vez en cuando, saber cómo «reiniciarnos». Es decir, reiniciarlo todo y entrar en un estado de quietud, para luego volver a empezar. En este sentido, es recomendable practicar alguna técnica de meditación, en particular del tipo... mindfulness.
Pero antes de investigar los efectos médicos positivos de la meditación, ¿qué técnica utilizabas para ayudar a pacientes mentalmente abrumados?
Las terapias cognitivas han demostrado que podemos aprender a identificar los pensamientos disfuncionales, aquellos que se convierten en una carga, e intentar aislarlos, distanciándonos de ellos. Casi siempre, no son los hechos y problemas concretos los que realmente nos afectan, sino este tipo de pensamiento repetitivo e inquietante, como "No podré hacerlo" o "Todo siempre sale mal, nunca hago las cosas bien".
Con frecuencia, las personas estresadas comienzan a vivir consumidas por una sensación crónica de amenaza. Estas personas producen mucho cortisol y, gradualmente, su ansiedad se transforma en depresión. Cuando una persona entra en esta fase, sabemos que su campo mental se ve literalmente invadido por pensamientos disfuncionales. Hasta tal punto que la persona deprimida ya no puede dormir, comer ni moverse, porque es víctima de esta sobreestimulación cognitiva. Poco a poco, pierde las ganas de vivir y, ante cualquier placer posible, se pregunta: "¿Por qué?".
¿Cómo puede ayudar una práctica regular de meditación?
En primer lugar, la persona debe estar en remisión de su depresión o de su... burn-out (Agotamiento mental). La primera fase consistirá en enseñar una postura de inmovilidad y cómo permanecer quieto en silencio, con la columna recta, volviendo siempre mentalmente al momento presente. Cada vez que la mente vuelva a divagar, repítete: «Vale, lo revisaré después. Ahora mismo, me concentro en mi respiración». De esta forma, centra la atención en el cuerpo, en el movimiento regular de la inhalación y la exhalación. Al principio puede parecer difícil, pero meditar es como practicar gimnasia, solo que en este caso es gimnasia mental. Poco a poco, lo conseguiremos con mayor facilidad y liberaremos cada vez más tiempo y espacio en nuestra mente. Entonces, será posible percibir tus patrones cognitivos habituales: el perfeccionismo, la sensación de impostura, la tiranía de la felicidad, etc. Al afrontarlos con regularidad, los transformarás en globos que se desinflan hasta desaparecer.
¿Esto implica una práctica regular durante el resto de tu vida?
Sí, pero esta práctica será cada vez más fácil. Sobre todo, será cada vez más práctica, pudiendo activarse en cualquier lugar y a cualquier hora. Ponerse en modo "reinicio", es decir, alinear cuerpo, emociones y pensamientos, centrando la atención en el interior, ¡puede hacerse en tres minutos! Antes de una reunión de trabajo, en un atasco, simplemente aprovecha ese tiempo de inactividad y dite a ti mismo "espera" = "¡relájate!".
* La Dra. Christine Barois, psiquiatra, es autora de "Pas besoin d'être tibétain pour méditer! * (¡No es necesario ser tibetano para meditar!)" Ediciones Solares