Los trabajadores metalúrgicos quieren un salario mínimo más alto.
Para abordar tres cuestiones, la Federación de Trabajadores Metalúrgicos (FTM-RS/CUT), compuesta por 28 sindicatos con 150 mil afiliados, solicita al gobernador de Rio Grande do Sul, Tarso Genro (PT), el establecimiento de una política de aumentos permanentes del salario mínimo regional; a su vez, el petista afirmó: "Seguiremos aumentando el salario mínimo porque es un factor de desarrollo, progreso y justicia social".
Gobierno de Rio Grande do Sul Para tratar tres temas, la Federación de Trabajadores Metalúrgicos (FTM-RS/CUT), compuesta por 28 sindicatos con 150 afiliados, se reunió este martes (15) con el gobernador Tarso Genro en el Palacio Piratini. La principal petición de la categoría fue la presentación de un proyecto a la Asamblea Legislativa, negociado con las entidades sindicales, para la instauración de una política de valorización permanente del salario mínimo regional. Posteriormente, en el camión de sonido de la FTM-RS/CUT estacionado frente al Palacio Piratini, Tarso declaró: «Seguiremos valorando el salario mínimo porque es un factor de desarrollo, progreso y justicia social».
En la gobernación, el presidente de la FTM-RS/CUT, Jairo Carneiro, junto con líderes sindicales, destacó que «durante los cuatro años del gobierno de Tarso, el salario mínimo registró un aumento real del 12,75 %. Hoy, es un referente positivo para la economía de Rio Grande do Sul». El segundo punto planteado por el sindicato fue la expresión del apoyo institucional de la entidad: «Venimos a celebrar con el gobierno el buen avance de las negociaciones para modificar el índice utilizado para calcular la deuda estatal. Esto le dará al Poder Ejecutivo un margen de maniobra para realizar más inversiones públicas», declaró Jairo. El proyecto de ley ya fue aprobado por las comisiones de Asuntos Económicos y de Constitución, Justicia y Ciudadanía del Senado.
El tercer tema presentado al gobernador fue la propuesta de crear un comité asesor para supervisar el cumplimiento de los compromisos de las empresas beneficiarias de Fundopem. A Tarso le gustó la idea y, desde el altavoz, enfatizó la importancia de valorar el salario mínimo regional. "El desarrollo de un estado, su Producto Interno Bruto y su industria no puede ser un factor más de concentración de ingresos y poder. Este desarrollo debe distribuirse socialmente. ¿Y cómo se distribuye socialmente? Considerando la recuperación del salario mínimo como un objetivo permanente del gobierno", afirmó.
