La Fiscalía Federal acusa a 11 personas de fraude en el Banco do Nordeste.
Según la Fiscalía Federal, la banda atraía a personas de bajos recursos a reuniones, alegando que se trataba de un proyecto agrícola financiado por el Banco del Nordeste de Brasil (BNB); les solicitaban sus documentos y les pedían que firmaran varios papeles, incluidas declaraciones falsas de que ocupaban tierras supuestamente pertenecientes al estado de Bahía, y solicitudes de donación de dichas tierras, como si fueran pequeños productores rurales.
Bahia 247 La Fiscalía Federal de Bahía (MPF/BA) ha presentado cargos contra 11 personas por la obtención fraudulenta de financiamiento del Banco do Nordeste do Brasil (BNB), en Paulo Afonso/BA, ciudad ubicada a 450 km de Salvador. Los montos financiados ascienden a un total de R$ 150, provenientes del Fondo Constitucional de Financiamiento del Nordeste, a través del Programa de Apoyo al Desarrollo Rural en el Nordeste.
La banda responsable del fraude estaba compuesta por tres de los acusados: Delmiro Alves de Matos, exconcejal conocido como Delmiro do Bode; Fernando Manoel da Silva, su exasesor, conocido como Danda; y Roberto Nunes, técnico agrícola y geógrafo. Juntos, reclutaron a residentes de la zona rural de Paulo Afonso para que se hicieran pasar por pequeños productores agrícolas, con el fin de obtener financiación ilegal del BNB (Banco do Nordeste).
Según la denuncia presentada por el fiscal federal André Batista Neves, la banda atraía a personas de bajos recursos a reuniones con el pretexto de un proyecto agrícola. Les solicitaban sus documentos y les pedían que firmaran varios papeles, incluyendo declaraciones falsas de que ocupaban tierras supuestamente pertenecientes al Estado de Bahía, y solicitudes de donación de dichas tierras, como si fueran pequeños productores rurales.
Posteriormente, los acusados Henrique Carlos Rabelo Nonato y Kleber Queiroz do Bomfim – agrimensores y empleados de la Secretaría de Agricultura, Riego y Reforma Agraria del Estado de Bahía – elaboraron documentos falsos que certificaban que los terrenos supuestamente ocupados estaban baldíos y pertenecían al Estado.
Con esto, los supuestos productores rurales recibieron títulos de donación de tierras. Estos documentos —que hacían referencia a tierras que en realidad no existían— fueron presentados como garantía hipotecaria al BNB (Banco do Nordeste) al solicitar el préstamo.
Dado que los préstamos se concedieron en dos o más plazos, tras el desembolso del primer pago se elaboraron otros documentos fraudulentos. Entre ellos figuraban informes de inspección técnica, firmados por Roberto Nunes, que certificaban falsamente que los inmuebles se utilizaban para el fin previsto, lo cual era fundamental para la liberación de los fondos restantes.
Mediante estos fraudes, los supuestos trabajadores rurales obtenían la financiación, retiraban los fondos del BNB (Banco do Nordeste), se los entregaban a Delmiro do Bode y recibían 2 reales por la operación delictiva. De los seis casos investigados inicialmente por la MPF (Fiscalía Federal), que suman 150 reales apropiados ilícitamente por los acusados, 12 reales se pagaron a los testaferros.