Ministerio Público Federal imputa a Delúbio por lavado de dinero
Ex tesorero del PT es acusado de recibir R$ 450 mil de dos agencias de publicidad provenientes de actividades ilegales; el dinero llegó a través de un esquema que involucra al Banco Rural; la acción es resultado de una escisión de la investigación principal, que investiga los crímenes cometidos en el escándalo del mensalão.
Ministerio Público en el Estado de SP - El juez Márcio Ferro Catapani, del 2º Juzgado Penal Federal de São Paulo, recibió, el 6 de julio, la denuncia penal presentada por el Ministerio Público Federal contra Delúbio Soares de Castro por el delito de lavado de dinero.
Se le acusa de recibir R$450 de dos agencias de publicidad —SMP&B Comunicações Ltda. y DNA Propaganda Ltda.—, producto de actividades ilegales. El dinero llegó a Delúbio Soares mediante una trama fraudulenta que involucraba al Banco Rural.
El Ministerio Público Federal (MPF) tuvo conocimiento de la denuncia ayer, 31 de julio. La acción es resultado de una escisión de la investigación principal, que investiga los delitos cometidos en el escándalo del "mensalão".
Las empresas de publicidad obtuvieron fondos fraudulentamente mediante dos esquemas diferentes. En el primero, obtuvieron préstamos ficticios del Banco Rural que, mediante una gestión fraudulenta, nunca fueron cobrados. En el segundo, obtuvieron fondos mediante contratos firmados con organismos gubernamentales directos e indirectos. Recibieron el pago, pero no prestaron el servicio contratado.
“Las agencias de publicidad pasaron los fondos obtenidos ilícitamente a representantes del Partido de los Trabajadores, entre otros, ya sea para apropiación personal de sus miembros o para transferencia a congresistas de base aliada, con el fin de obtener apoyo para el poder ejecutivo”, señala la denuncia principal.
El Banco Rural, por su parte, actuó de forma fraudulenta "con el fin de ver satisfechos sus intereses económicos ante el gobierno, incluida la obtención de influencia ilícita para la adquisición del Banco Mercantil de Pernambuco".
En el esquema denunciado ante el Tribunal Federal de São Paulo, el Banco Rural, en contravención de la normativa vigente, autorizó, entre noviembre de 2003 y marzo de 2004, a representantes de Delúbio Soares, sin identificarse en las transacciones, a realizar retiros de efectivo. Los cheques fueron emitidos por las dos empresas de publicidad, a nombre de estas últimas.
Las empresas de publicidad informaron a los empleados del Banco Rural los nombres de las personas que recaudarían los fondos ilícitos, los cuales serían entregados a los acusados. En al menos dos casos, existe evidencia de que los nombres fueron transmitidos al banco por correo electrónico por un gerente de SMP&B Comunicações Ltda.
“De esta forma, no sólo se ocultó la propiedad de los recursos (ya que Delúbio Soares de Castro no figuraba como destinatario), sino también su movimiento, localización y destino, pues los recursos físicos no eran susceptibles de tener su movimiento, localización y destino final rastreados por los órganos de control”, afirma la Procuradora Federal Ana Cristina Bandeira Lins.
Según la fiscalía, los documentos, testimonios e informes periciales aportados al expediente demuestran la materialidad y autoría del delito. Los testimonios confirmaron la solicitud de Delúbio Soares de cobrar los cheques y entregárselos.
“Los elementos contenidos en la investigación policial que acompañan la denuncia proporcionan, en el recorrido cognoscitivo aplicable al presente momento procesal, la certeza necesaria para iniciar una nueva persecución penal, dados los fuertes indicios de materialidad y autoría delictiva, por lo que existe justa causa para la acción penal”, señala el juez federal al recibir la denuncia.