Nadal sigue siendo el claro favorito en Roland Garros.
El español admitió sentirse nervioso tras su eliminación en los cuartos de final del Masters de Montecarlo y del Open de Barcelona, contra Ferrer y Almagro respectivamente, y estos resultados demostraron que Nadal ya no es la potencia imbatible que una vez fue en tierra batida; aunque estas derrotas dieron esperanza a sus rivales, son conscientes de que Roland Garros es una historia diferente para Nadal.
Por Julien Pretot
PARÍS (Reuters) - Si el curso de la presente temporada sirve de indicio para determinar qué tenista será coronado "Rey de Roland Garros", las esperanzas de Rafael Nadal de ganar su noveno título del Abierto de Francia y ampliar su récord podrían estar en peligro.
Por primera vez en una década, el número uno del mundo ha perdido tres partidos en tierra batida en su camino hacia el torneo más importante en esa superficie, y el español podría tener que derrotar a los tres ganadores – Nicolás Almagro, David Ferrer y Novak Djokovic – si quiere defender su título el 8 de junio.
Nadal admitió sentirse nervioso tras su eliminación en los cuartos de final del Masters de Montecarlo y del Open de Barcelona, contra Ferrer y Almagro respectivamente, y estos resultados demostraron que Nadal ya no es la potencia imbatible que una vez fue en tierra batida.
Aunque estas derrotas han dado esperanza a sus rivales, son conscientes de que Roland Garros es una historia diferente para Nadal.
El zurdo musculoso tiene un escalofriante récord de 59 victorias y una derrota en el torneo, habiendo perdido su último partido en la arcilla parisina en 2009.
“Estoy muy por detrás de Rafa y Novak. Ellos están realmente por encima de los demás jugadores”, dijo el jugador suizo Stanislas Wawrinka, tercer cabeza de serie y campeón del Abierto de Australia y de Montecarlo, en una conferencia de prensa.
Djokovic, que derrotó a Nadal en la final del Masters de Roma en tres sets la semana pasada, cree que un Grand Slam es una ocasión especial.
“Obviamente es diferente del torneo de Roma. Es un Grand Slam, un evento de dos semanas, al mejor de cinco sets. Casi todos los tenistas que participan tienen una motivación extra para hacerlo bien en comparación con otros eventos”, dijo el serbio y segundo cabeza de serie, que nunca ha ganado el título de Roland Garros.
Además de Djokovic, a quien podría enfrentar en la final, Nadal tiene una posible semifinal contra Wawrinka, el tenista que lo venció en la final del Abierto de Australia.
Pero todos saben que Nadal se siente mejor, a pesar de su inicio irregular en la temporada de tierra batida.
“La dinámica es positiva, eso es cierto, así que siempre es importante para la confianza. Creo que en Roma logré jugar sin la ansiedad que sentí en los dos primeros torneos y en algunos momentos también en Madrid”, explicó Nadal.
