"No llores por mí"
El mejor ciclista de todos los tiempos, expulsado de este deporte debido a una acusación de dopaje que él niega, lo calificó de "caza de brujas injusta".
Reuters - Lance Armstrong volvió a montar en bicicleta el sábado y pidió a los fanáticos que no lloren por él, un día después de que la Agencia Antidopaje de Estados Unidos lo despojara de sus siete títulos del Tour de Francia y lo prohibiera practicar deporte de por vida.
En su primera aparición pública desde que anunció que ya no apelaría los cargos de dopaje, Lance Armstrong terminó segundo en la carrera de 57,6 kilómetros en Aspen, Colorado, cinco minutos detrás de Keegan Swirbul, de 16 años.
"Nadie tiene por qué llorar por mí, estaré bien", declaró a los periodistas. "Tengo cinco hijos maravillosos y una esposa maravillosa en mi vida", declaró.
A pesar de decidir no apelar más, Armstrong insistió en su inocencia y habló de una "injusta caza de brujas".