Propuesta de enmienda constitucional para acabar con el turno de 6 por 1 genera conflicto entre partidarios de Bolsonaro y del gobierno
La base gubernamental apoya mayoritariamente la propuesta, mientras parte de la oposición considera presentar enmiendas para ajustar el texto y evitar impactos negativos.
247 La Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC), que busca reducir la semana laboral de 44 a 36 horas, eliminando la jornada de 6 horas, ha generado división de opiniones entre la oposición al gobierno de Lula. De la diputada Erika Hilton (PSOL-SP), la propuesta cuenta con el apoyo del Movimiento Vida Más Allá del Trabajo (VAT) y ya ha recibido suficientes firmas para su trámite en la Cámara de Diputados. Si bien algunos diputados del PL han apoyado la PEC, como Luiz Carlos Motta (PL-SP) y Fernando Rodolfo (PL-PE), otros aliados del expresidente Jair Bolsonaro rechazan la idea, argumentando que enfrenta a los empleados con los empleadores. Bolsonaro, a su vez, criticó la propuesta y sugirió que la inclusión de un salario mínimo de R$10.000 en la PEC sería una "provocación al gobierno".
En un discurso en el G20, Lula no mencionó directamente la escala de 6 por 1, pero defendió la necesidad de jornadas laborales más equilibradas como forma de reducir la desigualdad. Informe de Metrópolis Destaca que la base gubernamental apoya ampliamente la propuesta, mientras que parte de la oposición considera presentar enmiendas para ajustar el texto y evitar impactos negativos en el sector empresarial. Diputados como Fernando Rodolfo argumentaron que el debate debe priorizar el interés público, y Cleitinho Azevedo (Republicanos-MG) comparó la jornada laboral de los ciudadanos con la de los políticos, defendiendo la reducción como una medida justa.
Sin embargo, el avance de la enmienda constitucional enfrenta desafíos. El texto debe ser aprobado por la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), presidida por la diputada Caroline De Toni (PL-SC), antes de ser debatido en una comisión especial. A pesar del apoyo inicial de parlamentarios y senadores al debate, no se prevén avances antes del final del año legislativo.



