INICIO > General

Diputados del Partido de los Trabajadores (PT) defienden que las cuentas del gobierno deben ser aprobadas por el Congreso.

"Esta afirmación de tener una deuda es exagerada. Cuando llegue el día de pago de la Bolsa Familia, es posible que el gobierno no haya depositado el dinero en cuestión. Pero había dinero en otras fuentes financieras, en inversiones, en bancos. Por lo tanto, no fue una maniobra fiscal, no constituye un préstamo", justificó el diputado Afonso Florence, líder de la bancada del PT en Bahía. Mientras tanto, José Carlos Aleluia, presidente del DEM en el estado, afirma que el dictamen del TCU debe ser seguido por el Congreso Nacional. La defensa de las cuentas de 2014 fue presentada esta semana por Jaques Wagner al presidente del Congreso, Renan Calheiros (PMDB-AL).

"Esta afirmación de tener una deuda es exagerada. Cuando llegue el día de pago de la Bolsa Familia, es posible que el gobierno no haya depositado el dinero en cuestión. Pero había dinero en otras fuentes financieras, en inversiones, en bancos. Por lo tanto, no fue una maniobra fiscal, no constituye un préstamo", justificó el diputado Afonso Florence, líder de la bancada del PT en Bahía. Mientras tanto, José Carlos Aleluia, presidente del DEM en el estado, afirma que el dictamen del TCU debe ser seguido por el Congreso Nacional. La defensa de las cuentas de 2014 fue presentada esta semana por Jaques Wagner al presidente del Congreso, Renan Calheiros (PMDB-AL) (Foto: Gisele Federicce).
Por Aparecido Silva, Tribuna de Bahía - A pesar de que el presidente del Senado, Renan Calheiros (PMDB), dio al gobierno federal 45 días para defenderse del dictamen del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) que recomendó el rechazo de las cuentas de 2014 de la presidenta Dilma Rousseff (PT), el Palacio de Planalto decidió actuar prematuramente.

Hace dos días, el exgobernador de Bahía y actual jefe de Gabinete, Jaques Wagner, entregó el escrito de defensa a Calheiros. En su defensa de las cuentas, se mencionó por primera vez la declaración que detalla la deuda relacionada con las maniobras fiscales, lo que ha llevado a la oposición a movilizarse para solicitar el impeachment del presidente del Partido de los Trabajadores.

La cuenta muestra una deuda de R$ 22,438 millones con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), R$ 20,737 millones con el Fondo de Garantía de Deudas (FGTS), R$ 12,329 millones con el Banco do Brasil y R$ 1,509 millones con la Caixa Econômica Federal. El monto total asciende a R$ 57 millones. 

Ante ese escenario, el diputado federal Afonso Florence, líder de la bancada del PT (Partido de los Trabajadores) de Bahía en la Cámara Federal, se suma al argumento de Wagner al creer que es posible revertir la desaprobación indicada por el Tribunal de Cuentas.

Primero, no hubo préstamo. Esta afirmación de deuda es exagerada, ya que el gobierno siempre tuvo crédito proveniente de inversiones. Cuando llegó el día de pago de la Bolsa Familia, es posible que el gobierno no hubiera depositado el dinero en cuestión. Pero había dinero en otras fuentes financieras, en inversiones, en bancos. Por lo tanto, no fue una maniobra fiscal, no constituye un préstamo, explica Florence.

Según el diputado del Partido de los Trabajadores de Bahía, la defensa presentada por el gobierno a través de Wagner y del Procurador General de la Unión, Luís Adams, es "muy consistente".

"El tribunal es un órgano auxiliar del Congreso Nacional, que puede aprobar las cuentas y brindar orientación para años futuros contra la repetición de esta práctica. Sobre todo porque esta fue autorizada por el tribunal. Tengo expectativas positivas respecto a la aprobación de las cuentas en el Congreso Nacional", declaró el líder en una entrevista con Tribuna.

Por otro lado, el diputado federal José Carlos Aleluia, presidente de los Demócratas en Bahía, dice que la opinión del TCU debe ser seguida por el Congreso Nacional.

“No entiendo cómo la Cámara puede ignorar la opinión del TCU. El tribunal es un órgano técnico y decidió por unanimidad. La Cámara no puede tomar una dirección distinta a la del TCU; de lo contrario, estaría en desacuerdo con un órgano técnico. Acataré la decisión del tribunal”, advirtió Aleluia en una conversación con el periodista. 

Debilitamiento de la movilización 

Esta semana, analistas políticos nacionales señalaron un debilitamiento de la movilización de la oposición para solicitar el impeachment de la presidenta Dilma, debido al rechazo de las cuentas del año pasado y la existencia de maniobras fiscales. Sin embargo, el congresista Afonso Florence cree que esta agenda podría retomarse en cualquier momento.

La oposición no se resigna a haber sufrido su cuarta derrota consecutiva y busca la manera de retomar este esfuerzo (la solicitud de impeachment). Creen que vale la pena, tras perder las elecciones, intentar ganar mediante maniobras legales. No hay fundamento para un impeachment, no hay justificación legal alguna», señala.

El demócrata bahiano Aleluia discrepa de esta opinión. «Hay suficientes motivos para un impeachment. El país está sin gobierno. Anteayer, por ejemplo, el gobierno sufrió una rotunda derrota en el pleno. La Cámara anuló un decreto ministerial que habría cancelado las prestaciones por desempleo a los pescadores durante la veda. El gobierno está desorientado», explicó.