Petrobras construye terminal sin licencia.
La denuncia proviene del secretario municipal de Urbanismo y Transportes, José Carlos Aleluia, respecto a una terminal de regasificación cerca de Ilha dos Frades, en la Bahía de Todos los Santos; según el secretario, la empresa estatal también está violando un embargo impuesto por el Iphan (Instituto Nacional del Patrimonio Histórico y Artístico); “Sin licencia, la terminal se está construyendo sin ningún estudio de impacto ambiental y social conocido”.
Bahia 247
El secretario municipal de Planificación Urbana y Transporte, José Carlos Aleluia, denuncia que la construcción de la Terminal de Regasificación de Petrobras cerca de Ilha dos Frades es un proyecto irregular en territorio municipal, que se está llevando a cabo sin la autorización del Ayuntamiento de Salvador.
Sin contar con el permiso de construcción, la empresa estatal ha estado haciendo caso omiso de las notificaciones de infracción y las órdenes de suspensión de obras emitidas por la Superintendencia Municipal de Control y Regulación del Uso del Suelo (Sucom). La "desobediencia" de Petrobras se basa en una orden judicial, en la que alega estar construyendo en alta mar, fuera de la jurisdicción municipal.
“De manera arrogante y prepotente, Petrobras quiere establecer una 'tierra de nadie', como si fuera posible admitir que la Bahía de Todos los Santos fuera 'tierra de nadie'”, se queja Aleluya.
Según él, el Ayuntamiento está trabajando con el Poder Judicial para revocar la "escandalosa orden judicial, que representa un ataque indescriptible contra Salvador, la Bahía de Todos los Santos y el estado de Bahía".
Según Aleluya, la "arrogancia" de Petrobras en este caso fue demasiado lejos. "Llegó al punto de que a un representante del Ayuntamiento se le impidió entrar en la sede de la petrolera cuando debía participar en una reunión para tratar el asunto".
La secretaria informa que la terminal de regasificación está generando una serie de impactos socioambientales en la región sin ninguna compensación por parte de la empresa, perjudicando directamente a las personas y al medio ambiente.
"Sin el permiso correspondiente, la terminal se está construyendo sin ningún estudio de impacto ambiental y social conocido. La obra está paralizada por el Ayuntamiento y también por Iphan, que ha denegado la autorización para la construcción. Petrobras debería haber reflexionado más sobre el respeto a la legislación vigente y los efectos nocivos de su terminal antes de llevar el asunto a los tribunales."
