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"Podrido": Dentista condenado a pagar indemnización a cliente por insultos durante consulta

La profesional intentó desestimar la denuncia. «Quiere dinero», dijo. Pero otra persona presente en la oficina escuchó el insulto y lo confirmó.

"Podrido": Dentista condenado a indemnizar a su cliente por insultos durante la consulta (Foto: Divulgación)

247 - Una dentista fue condenada a pagar R$ 10 en indemnización a una clienta que se sintió ofendida por las expresiones utilizadas por el profesional de la salud durante un examen en su consultorio en Cabo Frio, Río de Janeiro.

En el caso juzgado por la 12ª Cámara de Derecho Privado, Chris Willeman afirmó que el dentista habló en voz alta mientras examinaba los dientes de su hija de 14 años, informa Ancelmo Gois, de O Globo.

¡Tienes los dientes podridos! ¡Nunca había visto una boca con ese olor! ¿Te lavas la vagina o la dejas oliendo así? ¡No tendrás novio con esos dientes podridos!

La dentista Dalila da Silva Klein negó las acusaciones, alegando falta de pruebas y afirmando que el objetivo de la madre de la menor era lucrarse con la indemnización. Un testigo, también cliente de la clínica y que esperaba en la sala de espera, confirmó haber escuchado las expresiones de la dentista.

El testimonio del testigo fue una prueba de la conducta de la dentista, que el fallo de los jueces consideró lamentable e inconcebible por la forma en que trató a la paciente, una adolescente de 14 años.

Una dentista fue condenada a pagar R$ 10 mil en indemnización a una clienta que se sintió ofendida por las expresiones utilizadas por el profesional de la salud durante un examen en su consultorio en Cabo Frio.

En el caso presentado ante la 12.ª Sala de Derecho Privado, Chris Willeman afirmó que el dentista, mientras examinaba los dientes de su hija de 14 años, exclamó en voz alta: "¡Tienes los dientes podridos! ¡Nunca había visto una boca con ese olor! ¿Te lavas la vagina o la dejas oliendo así? ¡No vas a tener novio con esos dientes podridos!".

La dentista Dalila da Silva Klein negó las acusaciones, alegando falta de pruebas y afirmando que el objetivo de la madre de la menor era lucrarse con la indemnización. Un testigo, también cliente de la clínica y que esperaba en la sala de espera, confirmó haber escuchado las expresiones de la dentista.

El testimonio del testigo fue una prueba de la conducta de la dentista, que el fallo de los jueces consideró lamentable e inconcebible por la forma en que trató a la paciente, una adolescente de 14 años.