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¿Por qué todavía tenemos tan pocas mujeres en tecnología?

Como dice Camila Achutti, CEO de Mastertech, "programa o sé programado"; en la era digital, no hay escapatoria; la tecnología es el nuevo inglés; sin embargo, aun sabiendo esto, pocas mujeres se interesan por este camino; revisa datos actualizados sobre el panorama de diversidad en el mercado de TI y entrevistas con profesionales que están rompiendo paradigmas en un área dominada casi exclusivamente por hombres; por Beatriz Bevilaqua, en StartSe

Mujer de negocios sola en una sala de conferencias (Foto: Leonardo Lucena)

Por Beatriz Bevilaqua, en StartSe Como dice Camila Achutti, directora ejecutiva de Mastertech: "Programa o déjate programar". En la era digital, no hay escapatoria. La tecnología es el nuevo inglés. Sin embargo, aun sabiendo esto, vemos pocas chicas interesadas en este camino. Este es el segundo informe de la serie "Mujeres en Tecnología, sí marcan la diferencia".Vea el primer artículo aquí.Buscamos datos actualizados sobre el panorama de la diversidad en el mercado de TI y hablamos con varios profesionales que están rompiendo paradigmas en un campo dominado casi exclusivamente por hombres.

Talita Pagani, de 30 años, es diseñadora de interacción y desarrolladora front-end y lleva 12 años trabajando en el sector de las tecnologías de la información. Señala un tema importante que a menudo pasamos por alto: la estimulación temprana. En casa, todavía es común que las niñas no reciban estímulo para actividades que impliquen lógica, razonamiento, ingeniería, matemáticas y ciencias. "Cuando una niña no recibe estímulo para construir, programar o dedicarse a las ciencias, ni siquiera considera la posibilidad de elegir una carrera STEM; ni siquiera se le pasa por la cabeza en la mayoría de estas situaciones", lamenta.

En las escuelas, también observamos esta misma falta de estímulo y reconocimiento de las habilidades lógico-matemáticas en las niñas, lo cual en el futuro puede marcar la diferencia en la elección de una carrera profesional. "A veces puedes tener una mujer con una capacidad increíble para la lógica, pero quizás nunca la desarrolle si no recibe estímulo a lo largo de su vida", explica. Para Talita, el mayor problema para lograr la igualdad de género comienza en casa, y el mercado solo refleja lo que se les ha enseñado que es "cosas de niños" y "cosas de niñas".

El mes pasado, CA Technologies organizó un evento en Google Campus para debatir la desigualdad de género en el mercado de TI. Esto ejemplifica cómo algunas empresas buscan cambiar esta situación. El debate, titulado "Mujeres en tecnología: ¿Me quedo o me voy?", contó con la participación de destacadas ejecutivas como Alessandra Bomura, CIO de Telefónica Vivo; Andrea Cabeça, superintendente de Calidad y Pruebas de Itaú Unibanco; Ana Paula Milani, gerente de Calidad de Software de Cielo; y Aruna Ravichandran, vicepresidenta de DevOps de CA Technologies.

“La mayoría de las veces, las mujeres no eligen una carrera técnica porque desconocen los campos, desconocen las posibilidades. Por lo tanto, es importante concienciar a las chicas y convencerlas de que no es un camino tan difícil como imaginan. Y si un hombre puede lograrlo, una mujer sin duda también”, argumentó Aruna Ravichandran, nombrada por el San Jose Business Journal como una de las 100 mujeres más influyentes de Silicon Valley y una de las mujeres más influyentes y poderosas de 2016 por el Consejo Nacional de Diversidad.

Otro dilema es que, a pesar de que el 74% de las profesionales afirman amar su trabajo, el 56% abandona el mercado laboral en puestos jerárquicos medios, según una investigación del Centro Nacional para Mujeres en Tecnologías de la Información. Para Tiago Takamoto, de 31 años, director de tecnología y emprendedor, es muy difícil comprender todos los obstáculos que enfrenta una mujer al elegir el campo tecnológico. En algunas empresas donde trabajó, vio surgir muchas iniciativas de las propias ingenieras o desarrolladoras en la búsqueda de políticas que redujeran esta desigualdad. En opinión de Annelise Gripp, de 40 años, quien lleva 22 años trabajando en TI, es necesario no solo crear políticas, sino también tomar medidas a diario. "Para cambiar nuestra mentalidad, tenemos que practicar mucho, hasta que tengamos un entorno donde todos respiren la misma cultura", explicó.

Aunque el entorno empresarial está mejorando gradualmente, algunas mujeres prefieren emprender. Este fue el caso de la propia Annelise, quien en 2015 dejó su trabajo como empleada y abrió su propia empresa, ofreciendo consultoría, talleres y conferencias por todo el país, y también de Ana Paula Batista, quien trabajó durante casi dos décadas en empresas multinacionales, pero decidió abrir su propia empresa en el sector tecnológico.

Ana ya ha tenido la oportunidad de impartir formación y mentoría para empresas en países con culturas extremadamente patriarcales, y aunque las dificultades persisten, no se arrepiente del camino que ha tomado. "No fue ni es un camino fácil para nosotras las mujeres. Pero amo lo que hago y lo hago cada día con tanta pasión que es como si cada dificultad me hubiera reafirmado aún más que era exactamente lo que quería", explica con un brillo en los ojos, demostrando que realmente no se arrepiente de la decisión que tomó.