Los presos de Juiz de Fora se convierten en carpinteros profesionales.
Para algunos estudiantes, la oportunidad de aprender el oficio no podría haber llegado en un momento más oportuno; Nilmar Caetano Bernardes, de 30 años, y Giovani Gomes de Faria, de 32, por ejemplo, cuya liberación de prisión se proyecta dentro de los próximos dos meses, ya están tomando medidas para establecer un taller de carpintería juntos.
Agencia Minas - El Centro Penitenciario José Edson Cavalieri de Juiz de Fora, en la Zona da Mata, contratará a 18 nuevos carpinteros. Estos recibieron capacitación durante los últimos dos meses por parte del Servicio Nacional de Formación Industrial (SENAI), a través del programa Pronatec del Gobierno Federal.
Para algunos estudiantes, la oportunidad de aprender el oficio no podría haber llegado en mejor momento. Nilmar Caetano Bernardes, de 30 años, y Giovani Gomes de Faria, de 32, por ejemplo, cuya liberación de prisión se prevé para los próximos dos meses, ya están dando pasos para montar juntos un taller de carpintería. Para ello, contarán con el apoyo de la familia de Giovani, que les prestará un almacén y les ayudará con la compra de herramientas.
“Nos conocimos en clase y ahora somos como hermanos”, dice Nilmar. Tenía cierta experiencia en el sector, adquirida durante su adolescencia. “Un tío mío era carpintero y pude ayudarle a fabricar muebles en varias ocasiones”.
Para su pareja, Giovani, sin embargo, todo era nuevo. "Poco a poco le fui cogiendo cariño, descubrí mi talento e incluso la posibilidad de tener una profesión al regresar a la sociedad", observa.
Carga horaria
El curso constaba de 350 horas de clases, distribuidas entre materias como sistemas de medición, matemáticas aplicadas, operación de máquinas, emprendimiento, seguridad laboral, ciudadanía y clases prácticas en el taller de carpintería de la prisión.
Además de la garantía de una sólida formación profesional, los internos recibían un estipendio mensual de R$700 de Pronatec, teniendo que demostrar, a cambio, interés y buen desempeño en las tareas y exámenes.
Mestre
Roberto Rodrigues dos Reis, de 70 años, profesor en Senai desde 1997, fue quien transmitió todos los secretos del oficio a los internos del Centro Penitenciario José Edson Cavalieri. «Me alegra ver a estudiantes dedicados y entusiastas que buscan emprender sus propios negocios o encontrar trabajo en fábricas de muebles a medida».
Según el instructor, Juiz de Fora y las ciudades aledañas tienen capacidad para absorber a esta fuerza laboral. "Los buenos profesionales siempre encuentran trabajo en el mercado laboral, y Senai no ofrecería un curso sin garantizar la empleabilidad", comenta Roberto.
El director general de la prisión, Daniel Luiz da Silva Nocelli, fomenta el estudio y el trabajo dentro de la unidad. "Estudiar y aprender una profesión dignifica a los internos; representa la creación de posibilidades para su reinserción en la sociedad", subraya.
Dedicación
Entre los sonidos de sierras y lijadoras, el recluso Edson Junio de Paula Alves, de 28 años, está ansioso por mostrar su cuaderno con notas de sus clases.
Las piezas fabricadas durante el curso, como bancos, estanterías pequeñas y cajas, quedan registradas en sus apuntes. Todas con las medidas exactas para evitar el desperdicio de madera. El cuaderno de Edson también incluye la herramienta de gestión conocida como 5S, utilizada en el área de calidad y creada en Japón.
"El curso es una gran oportunidad, intenté aprovechar al máximo el contenido y aprender de la experiencia del profesor Roberto", dice el recluso Edson.