Fiscal pide a alcaldes abstenerse de realizar fiestas de fin de año y carnaval.
El Procurador General de Cuentas, Zailon Miranda Labre Rodrigues, recomendó a los alcaldes abstenerse de incurrir en gastos, transferencias o asunción de deudas relacionadas con la celebración de Navidad, Año Nuevo, Carnaval, conciertos y otras festividades populares a finales de 2017 y durante 2018. Según el organismo, que colabora con el Tribunal de Cuentas, priorizar los gastos para actividades festivas, dado su carácter no esencial, contraviene el principio de razonabilidad cuando el municipio incumple la prestación de servicios públicos esenciales (como salud, educación y seguridad pública).
Tocantins 247 El Procurador General de Cuentas, Zailon Miranda Labre Rodrigues, emitió el día 19 una recomendación para que los alcaldes no realicen gastos, transferencias ni asuman deudas relacionadas con la celebración de Navidad, Año Nuevo, Carnaval, espectáculos y otras festividades populares, al cierre del ejercicio fiscal 2017 y durante el ejercicio fiscal 2018. Según el organismo, que colabora con el Tribunal de Cuentas del Estado (TCE), priorizar los gastos para actividades festivas, dado su carácter no esencial, contraviene el principio de razonabilidad cuando el municipio incumple la prestación de servicios públicos esenciales (como salud, educación y seguridad pública).
Según el Procurador, la realización de festividades y espectáculos por parte de municipios con atraso en el pago de salarios, aguinaldos y proveedores, "además de presentar problemas más o menos graves en las áreas esenciales mencionadas, puede también constituir violación a los principios administrativos constitucionales de eficiencia y moralidad (artículo 37, caput, de la Constitución Federal) y posibles actos de falta administrativa".
Rodrigues afirmó que "los grandes montos destinados a la contratación de estructuras para eventos y para los propios eventos, muchas veces sin la necesaria planificación y estudio de precios, perjudican la inversión en sectores prioritarios para los ciudadanos del Estado de Tocantins, especialmente educación, salud y seguridad pública, como ya se mencionó".
También se consideraron “la crisis que afecta a la gran mayoría de las entidades federativas, la existencia de sistemas públicos de salud ineficientes y obsoletos, la baja e ineficiente inversión en educación, los recurrentes retrasos en el pago de salarios a servidores públicos, proveedores y seguridad social, hechos que, vistos desde la perspectiva del principio de razonabilidad.”
Según él, los partidos en este escenario "ignoran la gestión fiscal responsable y los valores que atañen a la persona humana". "Porque es inaceptable gastar recursos públicos en fiestas y espectáculos a costa de la buena gestión de los asuntos públicos y la prestación de servicios públicos de calidad", argumentó.
Labre Rodrigues afirmó que «la gestión fiscal responsable, en tiempos de crisis económica y financiera, exige la adopción de medidas de austeridad, destinando recursos a gastos que realmente se clasifiquen como de interés público». «Es decir, aquellos entendidos como el resultado del conjunto de intereses que los individuos tienen personalmente al ser considerados miembros de la sociedad y por el mero hecho de serlo, categoría en la que no caben los gastos destinados a festividades populares, carnavales o espectáculos», enfatizó.