Fiscalía acusa a Folha de incentivar la prostitución.
La procuradora Luciana Bergamo pide condena por daño moral difuso y colectivo contra Folha da Manhã, editora del periódico Folha de S. Paulo, por publicar, en abril de 2010, un artículo en la sección Folhateen dirigido a adolescentes con contenido que supuestamente incentivaba la prostitución virtual.
Fernando Porfirio _247 El Ministerio Público de São Paulo presentó una demanda civil contra la Empresa Folha da Manhã, editora del periódico Folha de S. Paulo. El motivo fue la publicación de un artículo en la sección Folhateen, dirigida a un público adolescente, que contenía material que presuntamente incentivaba la prostitución en línea.
En la demanda, la fiscal Luciana Bergamo solicita una sentencia contra la empresa por daños morales difusos y colectivos. La fiscal solicita que el monto de la indemnización no sea inferior a lo que el periódico obtuvo por la venta de dicha edición, publicada el 5 de abril de 2010.
El artículo impugnado por la Fiscalía se titulaba "Ganando dinero con la sensualidad". El subtítulo añadía: "Los espectáculos sensuales con webcam, la venta de bragas usadas y las sesiones de fotos generan ingresos adicionales para las chicas, pero pueden generar perjuicios".
El informe presenta testimonios de mujeres jóvenes, de entre 20 y 26 años, que encontraron una oportunidad de ganar dinero explotando su sensualidad (espectáculos sensuales en Internet, venta de bragas usadas y sesiones fotográficas).
La publicación generó una serie de denuncias ante el Ministerio Público, enviadas por ciudadanos indignados por el contenido del folleto “por su claro estímulo a la prostitución, aunque sea ‘virtual’, y al desarrollo precoz de la sexualidad”.
El fiscal subraya que el tema es "totalmente inadecuado para el público al que va dirigido el suplemento, porque no tiene en cuenta la condición única de los lectores adolescentes como individuos en proceso de desarrollo".
Según Luciana Bergamo, el artículo, publicado en un suplemento dirigido específicamente a los jóvenes, fomenta la exposición temprana a la sexualidad resaltando los beneficios que se derivan de la actividad presentada por las jóvenes, con un supuesto sentido de naturalidad, y sin alertar igualmente a los jóvenes lectores sobre los potenciales daños psicológicos que podrían resultar de las prácticas descritas.
Según el Ministerio Público, la publicación en el diario “vulneró derechos fundamentales relacionados con la personalidad, el respeto y la dignidad de un número indeterminado de adolescentes que tuvieron acceso a su contenido”.
El fiscal también enfatiza que «no se trata de negar a los jóvenes lectores el derecho a conocer la realidad que los rodea. Sin embargo, la forma en que se presentó esta realidad no consideró el desarrollo psicosocial de los adolescentes, en flagrante desprecio por la doctrina de protección integral que informa los derechos de la niñez y la adolescencia».
El Ministerio Público intentó llegar a un acuerdo con el periódico, solicitando que la empresa publicara un nuevo artículo sobre el tema, en el mismo espacio, que abordara los daños físicos y emocionales derivados de la "prostitución virtual" o prostitución practicada a través de internet, incluyendo la difusión de dictámenes periciales. Sin embargo, el periódico no aceptó, lo que dio lugar a la interposición de la demanda civil pública.
