Pubertad precoz. Trastornos hormonales causados por pesticidas y contaminación.
Cada año, en Francia, alrededor de mil niñas y cien niños son víctimas de esta rara patología. Sin embargo, estadísticas recientes muestran que en las regiones de Lyon y Toulouse, esta cifra ha aumentado de forma alarmante. Causa probable: contacto con pesticidas y contaminantes.
Por: Tristan Vey - Le Figaro Santé
La pubertad precoz es una enfermedad relativamente rara que se caracteriza por una curva de crecimiento acelerada y la aparición de vello púbico en niñas de hasta 8 años y en niños de hasta 9 años, acompañado de un aumento del tamaño de los senos o los testículos.
Los principales sospechosos de provocar el fenómeno son los disruptores endocrinos (moléculas que modifican el sistema de comunicación interna de los seres vivos a partir de hormonas).
La agencia nacional de salud pública francesa (Santé Publique France) acaba de elaborar un primer mapa de esta patología en Francia, basado en datos recopilados entre 2011 y 2013. «Detectamos 1173 nuevos casos al año en nuestro territorio en niñas, y una cifra diez veces menor en niños», explica Joëlle Le Moal, epidemióloga de Santé Publique France. «Aún no tenemos una explicación clara de esta diferencia entre sexos, pero los sistemas hormonales de niños y niñas no son iguales. Además, el desarrollo mamario es más visible y se controla con mayor atención que el desarrollo testicular. Se sospecha que los cosméticos o productos capilares que contienen estrógenos podrían influir en este fenómeno».
“Comenzaremos nuestras investigaciones con la viticultura y la arboricultura, ya que creemos que tienen un impacto más directo en las poblaciones que viven en los alrededores”, explica Joëlle Le Moal, epidemióloga de Santé Publique France.
La distribución geográfica es idéntica entre ambos sexos, pero muy desigual en todo el territorio. En las regiones de Toulouse y Lyon, por ejemplo, la incidencia del fenómeno es de diez a doce veces mayor que en la mayoría de los demás departamentos franceses. «Es una gran sorpresa, muy difícil de explicar», reconoce Joëlle Le Moal. «Sabemos que el sobrepeso y el origen étnico pueden influir, o que el número de pubertades precoces aumenta a medida que nos desplazamos hacia el sur, quizás relacionado con una mayor exposición a los rayos ultravioleta. El nivel de exposición a disruptores endocrinos también debería, con toda probabilidad, tenerse en cuenta, pero aún desconocemos en qué medida».
El papel de los pesticidas
Los investigadores intentan establecer un indicador de proximidad a las plantaciones agrícolas, ya que los pesticidas presumiblemente presentes en el medio ambiente son una fuente importante de disrupción endocrina. «Comenzaremos con la viticultura y la arboricultura, ya que creemos que tienen un impacto más directo en las poblaciones cercanas», afirma Joëlle Le Moal.
Por otra parte, otras patologías potencialmente ligadas a trastornos endocrinos, como las malformaciones uretrales (hipospadias) y los defectos de la migración testicular a las bolsas escrotales (criptorquidia), no presentan las mismas disparidades geográficas, ni las mismas evoluciones temporales.
Si bien es cierto que los disruptores endocrinos, hoy omnipresentes en el medio ambiente, desempeñan un papel en estas patologías, aún no se ha establecido una relación causa-efecto clara a nivel epidemiológico.