"¿Cuántas personas más tendrán que morir?", se lamenta la viuda del hombre fallecido durante una resonancia magnética.
Un procedimiento en una clínica de Santos termina en tragedia, y la familia demanda al centro por supuesta negligencia en la atención.
247 La clínica Mult Imagem, ubicada en Santos, en la costa de São Paulo, enfrenta acciones legales desde 2021 tras la muerte de Patrick do Nascimento Silva, de 44 años, durante una resonancia magnética. Según un informe de... Metrópolis, La viuda, Maria Aparecida Dias de Araújo (Cida), de 50 años, denuncia la falta de preparación y asistencia en la atención prestada, lo que supuestamente provocó el trágico desenlace.
Aparecida informó que Patrick, quien padece diabetes y fobia a las máquinas, siempre se sometía a resonancias magnéticas bajo sedación. El 14 de mayo de 2021, la pareja salió de Guarujá rumbo a la clínica, donde el procedimiento estaba programado para las 16 p. m. Aunque Patrick había hecho todos los preparativos, incluyendo ayuno y control de glucosa en sangre, el examen se retrasó. "Empecé a extrañarme con la demora y fui a preguntar a las enfermeras, quienes me aseguraron que mi esposo se estaba haciendo el examen", dijo Cida. Sin embargo, su preocupación aumentó cuando, tras una larga espera, la llamaron a la sala de exámenes y encontró a su esposo con síntomas de asfixia. "Cuando llegué a la sala, mi esposo tenía la boca y los dedos morados", relató.
Aparecida describe la angustia de presenciar al personal intentando reanimar a Patrick durante unos 40 minutos antes de darle la noticia de su muerte. "Estuvieron allí 40 minutos intentando reanimar a mi esposo. Cuando me volvieron a llamar, fue para decirme que mi esposo había fallecido", lamentó. En medio de la conmoción, también tuvo que afrontar una situación desconcertante: el médico de la clínica supuestamente solicitó al equipo del SAMU (Servicio Móvil de Atención de Emergencias) que firmara el certificado de defunción, un procedimiento que la llevó a presentar una denuncia policial.
Para Aparecida, la actitud de la clínica tras la muerte de Patrick es tan dolorosa como la pérdida misma. "Estoy demandando porque dicen que fue un accidente, pero no lo fue. No tienen ninguna capacitación para realizar este tipo de exámenes, no tienen desfibrilador", denunció. Según ella, la clínica nunca se molestó en contactarla para ofrecerle apoyo o aclarar lo sucedido. "Me trataron como a una perra", lamentó, explicando que desde el incidente, su vida ha quedado devastada por la pérdida de su esposo, quien era el principal sostén del hogar.
Aún sin una respuesta clara sobre lo ocurrido durante el examen, Aparecida afirma que el informe de la autopsia solo indicó la presencia de anestesia y medicamentos para la diabetes, sin detalles sobre posibles errores de procedimiento. "Destruyeron a mi familia", declaró. Desde entonces, Cida ha estado bajo medicación psiquiátrica para sobrellevar la pérdida. "Salí de casa llena de planes, con mi esposo al volante, y regresé con él en un ataúd".
La demanda interpuesta por la viuda contra la clínica busca responsabilizarla por negligencia. "¿Cuántas personas más tendrán que morir para que se tomen medidas contra esta clínica?", pregunta Cida, con la esperanza de que el caso de su esposo conduzca a una supervisión más estricta de las clínicas y a una mayor seguridad durante los exámenes.