Las secretarias apoyan la maniobra contra el ala de Alckmin.
El gobernador quiere que el diputado Duarte Nogueira lidere el partido estatal, pero el actual presidente, Pedro Tobias, luchará por la reelección con un colegio electoral ampliado; dice que cuenta con el apoyo de José Aníbal (Energía) y Bruno Covas (Medio Ambiente), las mismas personas que orquestaron la derrota del concejal Andrea Matarazzo, afín a Serra, en las elecciones del PSDB en la capital.
247 El PSDB, que lucha por mantener su unidad nacional en torno a la posible candidatura del senador Aécio Neves a la presidencia en 2014, está al borde de la escisión en São Paulo. El gobernador Geraldo Alckmin corre el riesgo de perder el control de la dirección estatal del partido.
En las elecciones para la dirección del partido previstas para dentro de dos semanas, Alckmin está trabajando con el diputado Duarte Nogueira (PSDB-SP) para contentar también a los partidarios de Serra.
Sin embargo, el actual presidente del partido, el representante estatal Pedro Tobias, está orquestando una maniobra para mantenerse en el poder.
Según Folha, se aprobó una norma que amplía el colegio electoral elegible para elegir al próximo presidente del partido, pasando de 105 miembros a través del voto directo de casi 5 miembros.
Tobias afirma contar con el apoyo de los secretarios José Aníbal (Energía) y Bruno Covas (Medio Ambiente), los mismos que orquestaron la derrota del concejal Andrea Matarazzo en las elecciones del PSDB en la capital.
Matarazzo, aliado del exgobernador y quien anteriormente era el favorito para el cargo de presidente municipal del partido en São Paulo, retiró su candidatura, acusando a los secretarios estatales del partido PSDB de utilizar la maquinaria del gobierno de Geraldo Alckmin para influir en el resultado de las elecciones.
«Retiré mi candidatura porque habría sido derrotado por tres secretarías. El poder de esas tres secretarías me habría vencido», declaró Matarazzo. El nombre elegido era el del excongresista Milton Flávio, subordinado de Aníbal en la Secretaría de Energía.
Incluso el expresidente de FHC condenó el episodio. Protector de Aécio, teme que Serra abandone el partido y agrave la crisis interna, perjudicando la campaña de 2014.
Esta vez, el impacto directo recaerá sobre Alckmin, quien luchará por su reelección. «Nadie duda de mi lealtad a Alckmin. Hoy no hablo solo por mí. Represento a un grupo. Y este grupo quiere democracia interna», afirma Tobias.
