Sindipetro y Fiec critican cancelación de refinería.
El presidente del Sindicato de Trabajadores Petroleros afirma que Petrobras no tiene interés en invertir en áreas fuera del presal. La FIEC destaca las pérdidas derivadas de los proyectos de infraestructura y afirma que todo fue un simple juego político.
Las pérdidas causadas por la cancelación de la refinería Premium II, anunciada por Petrobras la madrugada del martes (27), siguen repercutiendo en los sectores productivos de Ceará. Para el presidente interino del Sindicato de Trabajadores Petroleros de los Estados de Ceará y Piauí (Sindipetro CE/PI), Jorge Oliveira, el estado, los trabajadores y toda la sociedad cearense pierden con la decisión. "No es fácil entender cómo una refinería esperada durante más de 20 años, incluso con una construcción avanzada por el Gobierno Estatal, con la expectativa de duplicar el PIB, puede ser descartada. Impulsaría un importante centro obrero y transformaría la industria cearense", afirma.
Oliveira analiza además la decisión de la mayor empresa estatal de Brasil como una falta de interés en invertir en regiones fuera del presal. "Entendemos que el presal es importante para Brasil, pero las inversiones estatales deben abarcar todo el país, porque Petrobras no es simplemente una empresa de exploración petrolera; es una herramienta para impulsar la economía y la soberanía nacional, con responsabilidades sociales, ambientales y de distribución de la renta", explica, y añade que pretende seguir luchando y presionando a los parlamentarios para que se invierta más en el Nordeste y para que Petrobras revierta su decisión.
El presidente de la Federación de Industrias del Estado de Ceará (Fiec), Beto Studart, considera a Ceará como la mayor víctima de este proceso. "Sin entrar en los méritos de lo que no se genera para el PIB, también hubo una pérdida debido a las obras de infraestructura. Sigue habiendo decepción y perjuicio para las arcas públicas", afirma. Para él, la construcción de la refinería no fue más que una plataforma política. "Todo este proceso fue una campaña política para obtener votos, basada en un proyecto que, en realidad, ya se sabía que no se llevaría a cabo", critica.
