TCU recomienda detener la construcción del metro.
Ni siquiera la presidenta Dilma Rousseff logró, al menos hasta ahora, acabar con la maldición del metro de Salvador; ella estuvo en la capital bahiana hace un mes y firmó un contrato con las empresas que realizarán las obras, pero el Tribunal de Cuentas de la Unión recomendó bloquear los fondos para los Trenes Urbanos de Salvador, el metro; el sistema de transporte está en construcción hace 13 años y ha consumido aproximadamente R$ 1,3 mil millones.
Bahia 247
La ceremonia de firma del contrato hace un mes para la conclusión de la Línea 1 y la construcción de la Línea 2 del Metro de Salvador renovó las esperanzas de los bahianos de ver finalmente operativo el sistema de transporte público masivo, que está en construcción hace 13 años y ya consumió aproximadamente R$ 1,3 mil millones (según lo declarado).
Pero la maldición parece ser peor de lo que uno puede imaginar. Ni siquiera la presidenta Dilma Rousseff ha podido, al menos hasta ahora, desentrañar el impasse. Estuvo en Salvador hace un mes y firmó un contrato con las empresas que ejecutarán las obras.
La última mala noticia es que el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) decidió recomendar al Congreso la suspensión de siete proyectos con evidencias de graves irregularidades que recibieron fondos federales entre julio de 2012 y junio de este año, cuatro de ellos del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC).
El informe planteó inquietudes sobre cuatro proyectos visitados por la presidenta Dilma Rousseff, cuya financiación debería ser parcialmente bloqueada. Solo en Bahía, se recomienda detener no solo las obras del metro, sino también el proyecto del Ferrocarril de Integración Oeste-Este (FIOL). La agencia recomendó bloquear los fondos para los Trenes Urbanos de Salvador, el metro.
El TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) recomendó al Congreso suspender la transferencia de fondos para las obras civiles de la línea eléctrica y para el suministro e implementación de los sistemas. Se alega que existen indicios de sobreprecios y problemas en el proyecto ejecutivo. Según el tribunal, las obras deberían detenerse.
La agencia considera que el ferrocarril Fiol presenta un diseño básico deficiente, lo que implica costosas soluciones de ingeniería. Valec, la empresa estatal responsable de las obras, no ha implementado plenamente las medidas correctivas. El TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) solo recomienda detener el proyecto si existe un riesgo potencial de pérdidas financieras para el erario público.