Terapia de dinero, solo para mujeres
Olvídate de las calculadoras y las hojas de cálculo. Los personajes femeninos muestran dónde se equivocan al intentar lograr la independencia financiera.
Luciane Macedo _247 Si eres mujer y estás cansada de lidiar con tus finanzas personales, quizás sea hora de tomarte un descanso y buscar terapia. Sentirte en el diván financiero puede ser el camino más corto para recuperar el control de tu dinero. El primer paso es olvidarte de las calculadoras y las hojas de cálculo; no las necesitarás por ahora y, al final, probablemente las verás de otra manera, ya no como "enemigos mortales". El segundo paso solo requiere una cosa de tu parte: la disposición a embarcarte en un viaje lúdico de regreso a la infancia. Y si no recuerdas muy bien los cuentos de hadas, debes saber que Blancanieves y la Sirenita pueden revelar mucho más sobre tus finanzas que una cuenta bancaria en números rojos. Tercero, y algo importante, que debes saber: tu terapia será más rápida que una película.
Esta es la propuesta del educador y terapeuta financiero Reinaldo Domingos, quien presentó el fin de semana pasado en la Bienal del Libro "Merezco tener dinero: cómo ser feliz para siempre en la vida financiera". Creador de la metodología de educación financiera Dsop, con libros publicados para diversos públicos, incluyendo niños, en esta ocasión el autor se dirige al universo femenino. Con buen humor y desenfado, utiliza diez personajes de cuentos de hadas para mostrar a las mujeres lo que las herramientas no pueden: el lado emocional del dinero y cómo extraer de él lo necesario para alcanzar la independencia financiera (ver más abajo).
"Las mujeres ya controlan gran parte del dinero en casa y en las empresas; ya están familiarizadas con el dinero y saben cómo administrarlo", comenta Domingos. "¿Qué falta? Una manera de exponer el lado emocional de esta relación con el dinero, para impulsar un cambio de comportamiento que mejore la calidad de vida de las mujeres, no al revés", argumenta la terapeuta financiera. "Las mujeres necesitan aprender a prepararse para la independencia financiera sin renunciar a todo lo que disfrutan", continúa la autora. "El problema no es dónde ni cómo gastan su dinero, sino no saber distinguir entre lo que es una necesidad que no pueden eliminar porque mejora su calidad de vida, y lo que es un desperdicio".
La propuesta del autor, a través de los personajes, es ayudar a las mujeres a identificar sus errores y aciertos, así como su capacidad de ahorrar y ganar dinero. Domingos afirma que no tiene sentido que las mujeres reduzcan gastos y se mantengan a flote a costa del sacrificio personal y las privaciones, lo que resultará en infelicidad constante y mal humor. Sería como ponerlas a dieta sin permitirles ni un dulce ni un capricho ocasional. Siendo "estrategas por naturaleza", las mujeres también pueden gestionar mejor sus talentos y energía para que sus finanzas se beneficien, asegura el terapeuta. En este sentido, hace una curiosa provocación sobre la princesa más parecida a una princesa: Cenicienta.
"Lo que quiero es que las mujeres sean cada día más felices y tengan mayor autoestima en su camino hacia la libertad financiera. Pero tienen que hacer su tarea: analizar dónde gastan en cosas que no les aportan ningún valor y hacer intercambios productivos", dice Domingos. "Entenderán que, para lograrlo, también deben tomar precauciones y tomar decisiones con respecto al dinero".
Según Domingos, otro importante problema de comportamiento entre las mujeres es que aún no han aprendido a ahorrar dinero porque no se les anima a hacerlo. Ya tienen ingresos y pueden hacer lo que quieran con ellos, pero aun así pueden caer presas (influenciables e ingenuas, como Caperucita Roja) de diversas trampas financieras, desde crédito abundante y fácil hasta delirios consumistas cuyo placer termina en el momento en que otra bolsa se acumula en el armario con docenas de otras.
La propuesta de la autora es revertir esta situación y, más aún, animar a las mujeres a cambiar el placer de gastar dinero por el placer de tenerlo y verlo rendir frutos, con los intereses de las inversiones y el logro de objetivos a corto, mediano y largo plazo. Este es otro punto clave del estímulo: enseñar a planificar estos objetivos, porque nadie puede resistirse a un gasto inocente tras otro por un sueño que solo puede hacerse realidad más adelante.
"El dinero puede ser un gran aliado para las mujeres, un aliado para alcanzar sus sueños en cada etapa de la vida", afirma la terapeuta financiera. "Lo que propongo, a través de un enfoque lúdico y relajado, es que las mujeres aprendan a tomar las mejores decisiones que les resulten útiles en el camino hacia la independencia financiera. Con las mujeres, no se trata de 'haz esto, no hagas aquello'. La clave es animarlas a reflexionar, para que cada una pueda descubrir qué es lo mejor para sí y trazar su propio camino".