Ve en busca de tu R$ 1 millón.
¿Cuál es el secreto para ser millonario? Disciplina, paciencia y perseverancia.
247_El número es atractivo: 1-0-0-0-0-0-0. Esos seis ceros hacen soñar a cualquiera con ser millonario. Pero ¿cómo es posible acumular tanto dinero? La probabilidad es mayor que la de ganar la lotería. Montar tu "Proyecto de R$1 millón" no es ciencia espacial, aunque el camino es largo y arduo. ¿Quién lo dice? Expertos en mercados financieros. Y este consejo no son solo palabras. Son matemáticas e interés compuesto los que te ayudarán a alcanzar tu objetivo. El problema es que para lograrlo necesitas disciplina y, sobre todo, paciencia. Si ahorras un poco cada mes, sin falta, podrías ver esa secuencia de seis dígitos en tu cuenta en unas décadas.
Lo importante en este "Proyecto de 1 millón de reales" es ser realista. Un ejemplo muy sencillo y actualmente alcanzable para la mayoría de los brasileños es reservar 500 reales. Este dinero debe depositarse en una cuenta de ahorros mensualmente. Allí, se tendrá una rentabilidad proyectada y no se tendrá que pagar impuesto sobre la renta. Si consideramos una rentabilidad anual del 6%, su primer millón estará disponible en 40 años. El cálculo es simple: descontar la inflación de ese período y considerar un escenario de estabilidad financiera. Por lo tanto, si empieza joven, a los 20 años, verá 1 millón de reales en su extracto bancario a los 60. Si empieza a los 30, será millonario a los 70. Y, considerando el aumento de la esperanza de vida en el país, esta cantidad llegará en un excelente momento para utilizarla junto con su plan de pensiones privado.
¿Te parece demasiado lejano el plazo? Ten en cuenta que acumular riqueza no se consigue de la noche a la mañana. Requiere paciencia y, sobre todo, persistencia. Habrá momentos en los que te sientas tentado a retirar el dinero o incluso a dejar de depositar. Si eso ocurre, tu "proyecto de un millón de reales" se arruinará. Necesitas mantenerte enfocado. Pero es posible acortar este tiempo de acumulación de riqueza. Para ello, tendrás que aumentar el nivel de riesgo de tus inversiones; es decir, buscar alternativas como fondos de inversión o la bolsa de valores. A diferencia de las cuentas de ahorro, que permiten ganancias prácticamente constantes, estas alternativas se denominan inversiones de renta variable, precisamente porque fluctúan entre ganancias y pérdidas a lo largo del tiempo. Si pudieras encontrar un fondo de inversión con una rentabilidad anual del 9%, tu primer millón llegaría en 32 años. Si tu inversión en acciones rindiera un 15% constante, reducirías ese plazo en nueve años, a 23.
Pero recuerda: estos dos últimos ejemplos conllevan un alto riesgo inherente y no garantizan el éxito. Recuerda que la disciplina al depositar y la paciencia con tu saldo serán tus mejores aliados. Y nos vemos en 40 años.
