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El verano calienta la industria hotelera en Recife

En su primer día, la temporada más calurosa del año registró 29 grados Celsius en la arena de la playa de Boa Viagem, el principal punto de interés de Recife. La ocupación de camas es del 95%, un 5% más que en el mismo período del año pasado.

El verano calienta la hotelería en Recife (Foto: Andréa Rêgo Barros/247)

Beatriz Braga_PE247 Es oficial. El verano ha comenzado con temperaturas de 29 grados Celsius en Recife, y la cantidad de turistas y residentes en la playa de Boa Viagem, en la Zona Sur de la ciudad, ya refleja el inicio de la temporada más calurosa del año. La playa de la principal atracción de la capital pernambucana está más concurrida que en los días previos al verano. La industria hotelera es la que más celebra, con más del 95% de sus plazas ocupadas. Esto representa un aumento de casi el 5% en el total de turistas en comparación con 2010.

"Una diferencia este año fue que las ventas se adelantaron en mayor medida; la gente buscaba sus productos con mayor antelación. En comparación con 2010, el turismo también aumentará gracias a los nuevos hoteles de la ciudad, lo que se traduce en más opciones de alojamiento", comentó José Otávio de Meira Lins, expresidente de la ABIH (Asociación Brasileña de la Industria Hotelera) – PE. 

En este jueves simbólico, Recife fue elegida por la Agencia Estatal de Medio Ambiente (CPRH) para organizar una campaña de concienciación ambiental en la playa. Los bañistas recibieron consejos e información sobre educación playera, como la importancia de no llevar animales a la playa y el daño que les causa la basura.

El comienzo del verano también fue celebrado por los vendedores ambulantes. André França, vendedor del nuevo punto de encuentro playero "La Cabaña del Pezão", en Boa Viagem, tiene buenas noticias para los amantes de la cerveza: "Ya llegó el verano, pero los precios de la cerveza se mantendrán en enero". La cabaña recibe un promedio de doscientas personas al día y ofrece servicios únicos, como sillas de ruedas adaptadas para personas con discapacidad.

Sin embargo, algunos se quejan de los precios de los productos que se ofrecen en la costa. El empresario Telmo Albuquerque, de 63 años, cambió la playa por los quioscos del paseo marítimo para evitar el menú más caro. "En el quiosco, compro una cerveza por R$3,50 y un coco por R$2,50, mientras que allí venden ambos por R$4,00", criticó.

En el caso de la dentista de Mato Grosso, Stella Fonseca Silveira, Recife merece solo elogios. "Es nuestra primera vez en la ciudad. Todo es hermoso, la playa está limpia, la gente es acogedora, los vendedores brindan un buen servicio. Creo que la ciudad está bien preparada para recibir turistas", comentó, mientras observaba a sus hijas y sobrinas disfrutar de la playa.