La violencia armada muestra el nivel de conciencia de los políticos de Washington
La violencia armada amenaza vidas, causa daño psicológico a las personas y perjudica a la sociedad estadounidense.
Radio Internacional de China - El martes (22), un tiroteo en un supermercado Walmart en Chesapeake, Virginia, Estados Unidos, causó varias muertes y heridos. Tres días antes, un tiroteo en un club nocturno en Colorado mató a 5 personas e hirió a otras 25. Por tercer año consecutivo, el número de tiroteos importantes en EE. UU. superó los 600.
En las recientes elecciones intermedias, el tema de la violencia armada atrajo mucha atención. El presidente estadounidense, Joe Biden, afirmó que la "epidemia" de violencia armada debe abordarse. Sin embargo, el sonido de los disparos indicó a la gente que esta epidemia ha empeorado. Hoy en día, en Estados Unidos, las personas pueden encontrarse con un tiroteo en las calles, en las escuelas o en los bares en cualquier momento. La violencia armada amenaza vidas, causa daño psicológico y debilita la sociedad estadounidense.
Estados Unidos representa el 4,2% de la población mundial, pero posee el 46% de las armas de fuego civiles del mundo. La tasa de mortalidad por violencia armada en Estados Unidos es mucho mayor que la de otros países desarrollados. Los datos muestran que, hasta el 21 de noviembre, 39 estadounidenses habían muerto por armas de fuego este año.
Además, los tiroteos frecuentes han provocado un aumento significativo de las tasas de depresión y ansiedad entre los jóvenes, acompañado de un riesgo significativamente mayor de suicidio. Según un informe publicado por el semanario US News & World Report, al menos la mitad de los suicidios anuales en Estados Unidos están relacionados con el uso de armas de fuego.
La violencia armada en Estados Unidos sigue sin resolverse y tiene sus raíces en la llamada "cultura de las armas". Muchos estadounidenses creen que una razón clave de la independencia del país es el derecho a poseer armas. La Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, aprobada en 1791, protege el derecho a portar armas. Desde entonces, la "cultura de las armas" se ha arraigado en la sociedad estadounidense. La esencia de esta cultura es promover y glorificar la violencia. Hoy en día, muchos productos culturales y de entretenimiento en Estados Unidos, como películas, televisión, animación y videojuegos, están llenos de elementos violentos. Además, grupos de interés sobornan a políticos y utilizan los medios de comunicación para adoctrinar constantemente al público sobre la libertad de poseer armas, agravando así este problema social.
El derecho a la vida es el derecho humano más importante. La capacidad del país para frenar eficazmente la violencia armada es un criterio importante para que la comunidad internacional evalúe la situación de los derechos humanos en Estados Unidos. No se trata de si los políticos estadounidenses pueden o no detener los tiroteos, sino de si quieren o no hacerlo, lo que demuestra su conciencia.
