El gobierno chino afirma que las medidas de control de las exportaciones de tierras raras siguen las prácticas internacionales.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que las restricciones tienen como objetivo preservar la paz mundial y la estabilidad regional.
247 - En respuesta a las declaraciones del secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, quien calificó las restricciones de China a las exportaciones de tierras raras como un acto de "China contra el mundo" y sugirió una "respuesta conjunta" de los aliados occidentales, el gobierno chino reafirmó que sus medidas se ajustan a los estándares globales. Estas declaraciones fueron realizadas el jueves (16) por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, durante una conferencia de prensa habitual, según... Global Times.
Lin enfatizó que tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como otras autoridades competentes han expresado reiteradamente la postura de Pekín sobre la política de control de exportaciones. "Las medidas de control de exportaciones de China se ajustan a las prácticas internacionales comunes. Su objetivo es salvaguardar mejor la paz mundial y la estabilidad regional, así como cumplir con las obligaciones internacionales de no proliferación", declaró el portavoz.
Las tierras raras —elementos esenciales en la fabricación de semiconductores, vehículos eléctricos y tecnologías de defensa— se han convertido en un punto estratégico en las disputas comerciales y tecnológicas entre China y Estados Unidos. Pekín, que domina gran parte de la producción mundial, ha buscado ejercer un mayor control sobre la exportación de estos materiales, alegando razones de seguridad nacional y sostenibilidad ambiental.
Los analistas señalan que la decisión de China refleja un intento de equilibrar los intereses económicos con la necesidad de proteger los recursos estratégicos y prevenir el uso indebido de tecnologías sensibles. La medida también se considera una respuesta a la creciente presión de Washington y sus aliados, que han estado imponiendo restricciones a las exportaciones de chips y equipos de inteligencia artificial al mercado chino.
El gobierno chino ha reiterado que sus políticas no se dirigen a países específicos y están alineadas con las normas del comercio internacional, reforzando su compromiso con el desarrollo pacífico y la cooperación global.



