Chris Hedges dice que el secuestro de Maduro consolida a Estados Unidos como un "estado gángster".
Periodista afirma que las violaciones del derecho internacional crean un mundo de caos y violencia permanentes.
247 - El periodista y escritor Chris Hedges publicó una dura crítica de la ofensiva atribuida a Estados Unidos en Venezuela, afirmando que el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa consolida el papel de Washington como un "estado mafioso". En su análisis, Hedges argumenta que la escalada militar y las violaciones del derecho internacional no generan estabilidad, sino un ciclo de violencia que tiende a expandirse y perturbar aún más el orden global.
La postura de Hedges se deriva de una acusación directa: para él, la acción en Venezuela demuestra una lógica de fuerza similar a la aplicada por Washington en otras guerras recientes, con consecuencias devastadoras. «El secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa consolida el papel de Estados Unidos como un Estado mafioso», afirmó.
Hedges insiste en que la violencia no es un instrumento de paz, sino de multiplicación de conflictos. «La violencia no genera paz. Genera violencia», escribió, en una formulación que resume su argumento central: las intervenciones armadas, cuando violan las normas internacionales, erosionan cualquier posibilidad de estabilidad real y precipitan al mundo al caos.
Según el periodista, la destrucción —o "inmolación"— del derecho internacional y humanitario crea un mundo sin reglas. "La inmolación del derecho internacional y humanitario, como hicieron Estados Unidos e Israel en Gaza, y como ocurrió en Caracas, genera un mundo sin leyes", afirmó. Complementa la idea con una dura advertencia: este tipo de práctica abre la puerta a la proliferación de estados fallidos, caudillos, potencias imperialistas fuera de control y una realidad marcada por la violencia y el caos permanentes.
Al comparar la crisis venezolana con otros episodios recientes, Hedges cita una serie de precedentes que, en su opinión, deberían haber enseñado a las potencias militares una lección fundamental: los cambios de régimen tienden a descontrolarse y a tener consecuencias monstruosas. «Si hay una lección que deberíamos haber aprendido en Afganistán, Irak, Siria y Libia, es que los cambios de régimen generan monstruos Frankensteinianos de nuestra propia creación», escribió.
Hedges también rechaza la idea de que la operación en Venezuela pueda consolidarse sin resistencia. En su opinión, las fuerzas armadas y de seguridad venezolanas no aceptarán pasivamente el secuestro del presidente ni la dominación extranjera, especialmente si, como sugiere, existe una motivación económica similar a la de Irak: el control de grandes reservas de petróleo. «Las fuerzas militares y de seguridad venezolanas ya no aceptarán el secuestro de su presidente ni la dominación estadounidense —llevada a cabo, como en Irak, para apoderarse de vastas reservas de petróleo—, como tampoco lo aceptaron las fuerzas de seguridad y el ejército iraquíes ni los talibanes», afirmó.
El periodista concluye con una predicción directa y pesimista sobre el resultado del conflicto. Según él, el camino elegido probablemente será desastroso para todos los involucrados, incluido el propio Estados Unidos. «Esto no acabará bien para nadie, incluido Estados Unidos», advirtió.
La declaración de Chris Hedges refuerza una crítica más amplia a las políticas intervencionistas y de cambio de régimen, especialmente cuando se combinan con flagrantes violaciones del derecho internacional. Al vincular la crisis venezolana con las recientes guerras en Oriente Medio y Asia, sugiere que el escenario podría convertirse en un conflicto prolongado e impredecible, con altos costos humanos y políticos, y con consecuencias que podrían extenderse más allá de Venezuela.


