Fidel y el código ético de la verdad frente a las mentiras y fake news habituales de los últimos tiempos.
Fidel Castro dijo que sólo los reaccionarios tienen miedo de la verdad.
Wilkie Delgado Correa, 247 - Concibo la verdad en términos de un fin justo y noble; en ese sentido, la verdad es verdaderamente verdadera. - Fidel
En definitiva, se ha dicho que la historia de la humanidad es el resultado de la lucha entre el bien y el mal, y podemos afirmar que las armas empleadas en esta lucha fueron y son la verdad y la mentira. Al respecto, José Martí señaló que «la verdad continúa su marcha por la tierra, incólume». Y fue preciso al señalar que «para ser fuerte, hay que comprometerse con la verdad. Al principio, algunas batallas se pueden perder, pero la guerra se ganará. Para ser invencible, hay que hacerse inexpugnable; hay que vivir y morir abrazando la verdad».
En la actualidad, gracias a las redes sociales, todo ser humano, según su esencia inherente de bien o mal, puede difundir libremente el bien y el mal entre la humanidad. Como nueva aportación a la lexicografía, se acuñó la expresión extranjera «noticias falsas» para describir o sustituir lo que se conoce como mentira en cualquier ámbito social.
Conscientes de la importancia del código ético de Fidel para la marcha de la revolución, en la sección Fidel Castro del programa radial La hora rebelde, de la emisora CMDX, el sábado 26 de septiembre de 1959, difundimos esta idea: "Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella. Parece que el mundo se hunde cuando escuchamos la verdad. ¡Como si no valiera la pena que el mundo se hundiera antes que vivir en la mentira!"
La frase proviene del discurso de Fidel, del 16 de marzo de 1959, pronunciado en el auditorio del Colegio Médico Nacional ante el Comité Conjunto de Instituciones Cívicas Cubanas. En dicho discurso, señaló: "¡Qué miedo podemos sentir al hablarle con claridad a cualquier sector del país! Sabemos que, al final, solo quienes sean incapaces de cualquier sentimiento noble, de cualquier sentimiento generoso, de cualquier sentimiento humano, de cualquier sentimiento patriótico, estarán contra la Revolución".
Fidel también especificó los métodos empleados por los políticos antes del triunfo de la revolución: «Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella en vergonzosa connivencia; nos acostumbraron a la mentira, y la verdad nos asusta. Parece que el mundo se hunde cuando se dice una verdad, como si ya no valiera la pena hundirse que vivir en la mentira». (1)
En otros discursos de los primeros años de la revolución, Fidel consideró la verdad como una cuestión estratégica de la revolución: «Quienes enseñan la verdad preparan al pueblo para comprenderla; quienes enseñan la mentira condicionan al pueblo para engañarlo. Quienes defienden la explotación, los privilegios y la injusticia intentan mantener al pueblo en la oscuridad y la ignorancia absoluta. Las revoluciones que predican la justicia, que se hacen para rescatar al pueblo de la explotación, enseñan, educan, erradican la ignorancia» (2).
La verdad es una entidad concreta y cumple un propósito noble (...) E incluso desde el momento en que una verdad se usa con un propósito malo, ya no puede considerarse verdad. Concibo la verdad como algo que cumple un propósito justo y noble, y es ahí donde la verdad es verdaderamente verdadera. Si no cumple un propósito justo, noble y positivo, la verdad, como entidad abstracta, como categoría filosófica, en mi opinión, no existe... (3)
Hay cosas que, por sus características y naturaleza, no reciben este trato (público). ¡Ah, pero la discreción es muy distinta a la mentira! Mentir no rinde frutos. Los frutos de una mentira, a la larga, se cobran a un precio muy alto. (4)
Y no saben que no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias, que luchar con la verdad, porque estas son las únicas armas que inspiran confianza, las únicas armas que inspiran fe, las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad y moralidad. Y es con estas armas que los revolucionarios derrotan y aplastan a nuestros enemigos. (...) Mentira. ¿Quién ha oído jamás una mentira de la boca de un revolucionario? Porque estas son armas que no benefician a ningún revolucionario, y ningún revolucionario serio necesita recurrir a la mentira; su arma es la razón, la moral, la verdad, la capacidad de defender una idea, un propósito, una postura. (5)
En su discurso del 26 de julio de 1985 en Guantánamo, afirmó: «¡No tememos a ninguna verdad! ¡Solo los reaccionarios, solo el imperialismo y sus aliados temen a la verdad!»(6)
Años después, el 1 de mayo de 2000(7), en la Tribuna Abierta de la Juventud, los Estudiantes y los Trabajadores, en el Día Internacional de los Trabajadores, en la Plaza de la Revolución, Fidel incluyó en su discurso el concepto de revolución, reflejando dos aspectos relacionados con la verdad y la mentira, que son los siguientes:
"La revolución no es jamás mentir, ni violar principios éticos; es la convicción profunda de que no hay fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y de las ideas."
Todas las ideas de Fidel marcaron el rumbo de su trayectoria al frente de la revolución cubana y deben ser herramientas valiosas para quienes hoy compiten en las redes sociales y en diversas esferas de la vida, en Cuba y en el mundo, en la lucha por defender a la humanidad.
Notas:
(1) Fidel Castro: Discurso, 16-3-1959. En Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política, La Habana, 1987, p.328.
(2) Fidel Castro: Discurso, 11-9-1961. En Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política, La Habana, 1987, pág. 260.
(3) Fidel Castro: Comparecencia ante el tribunal, 26-3-1964. En Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política, La Habana, 1987, p.52.
(4) Fidel Castro: Discurso, 16-3-1964. En Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política, La Habana, 1987, p.52.
(5) Fidel Castro: Discurso, 10-3-1965. En Ideología, conciencia y trabajo político. Editora Política, La Habana, 1987, p.62-63.
(6) Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz el 26 de julio de 1985 en la provincia de Guantánamo.
(7) Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la Tribuna Abierta de la juventud, los estudiantes y los trabajadores por el día Internacional de los Trabajadores, en la Plaza de la Revolución, el primero de Mayo del 2000.
Wilkie Delgado Correa es Doctor en Ciencias Médicas y Doctor Honoris Causa. Es Profesor Titular, Consultor y Profesor Emérito de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
Traducción: Rosa Lima