Mearsheimer: Estados Unidos tiene una ilusión de invencibilidad, pero ha alcanzado el límite de su poder.
Un teórico del realismo argumenta que Washington está viviendo en un "punto de inflexión peligroso" y advierte que la ilusión podría llevar a Estados Unidos a su error final.
247 - El politólogo John Mearsheimer, experto de renombre mundial en realismo en las relaciones internacionales, afirmó que Estados Unidos opera bajo una "ilusión de invencibilidad" que lo empuja a tomar decisiones arriesgadas y potencialmente irreversibles. Estas declaraciones se realizaron en una conferencia publicada en YouTube, en el video... “Mearsheimer advierte: El último error estratégico de Washington”.
El contenido original, acreditado en primer y segundo párrafosLa descripción que hace Mearsheimer de Washington como un centro de poder al borde de un error histórico demuestra: “El mundo se encuentra en un peligroso punto de inflexión (…) Washington, en particular, está al borde de un precipicio estratégico.”
La ilusión del poder ilimitado
Desde el principio, Mearsheimer advierte sobre la arrogancia estructural de Estados Unidos: "La suposición de que el poder, las alianzas y la tecnología garantizan la seguridad es profundamente ingenua."
Añade que esta visión distorsiona la comprensión del propio sistema internacional: "En la política mundial, lo que determina los resultados es el poder, no la virtud ni la intención."
Según el profesor, Estados Unidos cree que su superioridad económica, su poderío militar y su red global de alianzas le otorgan una libertad de acción ilimitada. "Esto no es simple exceso de confianza. Es una comprensión fundamentalmente errónea del funcionamiento de la política internacional."
Irak, Afganistán y la repetición de errores.
Al hablar de las guerras recientes, Mearsheimer señala cómo las expectativas idealizadas han producido tragedias. Con respecto a Irak, afirma: "Estados Unidos asumió que la destitución de Saddam Hussein produciría estabilidad y democracia. Pero el resultado fue catastrófico."
En lo que respecta a Afganistán, el profesor destaca el colapso inmediato del Estado tras la retirada estadounidense: "El Estado afgano se derrumbó casi instantáneamente cuando las tropas estadounidenses se retiraron."
Según Mearsheimer, estos episodios muestran un patrón: “Ni siquiera una potencia sin rival puede superar las limitaciones estructurales ni los intereses creados de otros actores.”
Moralismo e interpretación errónea de Ucrania
El profesor critica el enfoque moralista de la política exterior de Washington: "Los responsables políticos a menudo interpretan la competencia estratégica como una lucha entre el bien y el mal, en lugar de como una contienda por el poder y el interés nacional."
Hablando de Ucrania, advierte: "El apoyo estadounidense a Kiev se presenta como un imperativo moral, pero las acciones estadounidenses están limitadas por el equilibrio de poder. Rusia es un Estado nuclear con una importante influencia regional."
El riesgo, afirma Mearsheimer, es que "Cualquier error de cálculo podría provocar una escalada."
Las alianzas no son escudos.
Otro punto central de la conferencia es la falsa sensación de seguridad derivada de las alianzas militares. "Las alianzas son herramientas, no escudos. Su utilidad depende de la convergencia de intereses y de la voluntad de los socios de asumir los costes."
Señala que, al igual que en la Primera Guerra Mundial, las alianzas pueden generar vulnerabilidades inesperadas: "La creencia de que los aliados seguirán automáticamente a Estados Unidos en una confrontación con China o Rusia ignora cálculos políticos e históricos mucho más complejos."
La economía no garantiza la inmunidad estratégica.
Mearsheimer rechaza la idea de que el poder económico estadounidense —incluido el papel del dólar— ofrezca protección automática: "La fortaleza económica por sí sola no compensa los errores geopolíticos."
Señala a China como ejemplo de un país que se aprovecha de lagunas estructurales: "La Iniciativa de la Franja y la Ruta, su base industrial y sus inversiones estratégicas demuestran cómo las potencias emergentes explotan las suposiciones erróneas de Estados Unidos."
Vietnam y el ciclo de sobreextensión
Volviendo al siglo XX, Mearsheimer señala: "Los líderes estadounidenses creían que la superioridad militar y tecnológica garantizaría la victoria en Vietnam. Estaban equivocados."
Afirma que el fracaso no fue excepcional: "Las intervenciones en Irak, Afganistán, Libia y Siria forman parte de un patrón de sobreextensión alimentado por la ilusión de invencibilidad."
Riesgo de conflictos simultáneos: Rusia, China y otros países.
Según Mearsheimer, Estados Unidos se enfrenta a desafíos simultáneos en Europa del Este, el Indo-Pacífico, Oriente Medio y África. "Cada escenario conlleva un riesgo de escalada."
Advierte contra la creencia de que la tecnología lo resuelve todo: "La geografía, la política local y los agravios históricos siguen siendo fuerzas poderosas."
Consecuencias internas de una política exterior agresiva.
El politólogo también señala el impacto interno del ciclo de intervenciones: "La tolerancia pública a la sobreextensión es limitada."
Según él, los fracasos militares y diplomáticos producen duras respuestas sociales y políticas. "Los errores de cálculo en el extranjero pueden debilitar la estabilidad interna, la credibilidad y la resiliencia económica."
El error estratégico definitivo
En los momentos finales, Mearsheimer lanza su advertencia más severa: "El mayor error estratégico de Washington no es una posibilidad lejana. Es una realidad inminente."
Sostiene que la combinación de una ambición ilimitada, una mala interpretación de la dinámica global y la subestimación de los rivales está llevando a Estados Unidos a su límite histórico: "El mundo ya no es unipolar. Las potencias regionales y los estados con armas nucleares actuarán en función de sus propios intereses, independientemente de las intenciones de Estados Unidos."
Y concluye: Las consecuencias son inevitables y los costes profundos, y marcarán el curso de la historia durante generaciones. Compruébalo:



