Quédate, Señor, entre nosotros
Poema de Gustavo Felicíssimo
Gustavo Felizísimo*
Quédate, Señor, entre nosotros,
para que podamos mostrarte
el nombre de su hijo impreso
en el cañón de rifles poderosos
y en libros antiguos que unen
y hombres separados.
Quédate, Señor, entre nosotros,
para que podamos mostrarte
Ese flaco David
montados en potentes helicópteros
y tanques de guerra
sometiendo a su hermano.
Quédate, Señor, entre nosotros,
para que podamos mostrarte
el llanto desesperado del niño
sobre los escombros que sepultaron a sus padres
Haciéndola una entre millones
de huérfanos olvidados de todas las guerras.
Quédate, Señor, entre nosotros,
para que podamos mostrarte
los silos y almacenes abarrotados
de maíz y soja, trigo y azúcar
mientras la mitad de la humanidad no duerme
miedo del que no come (Inspirado en Josué de Castro)
Quédate, Señor, entre nosotros,
para que finalmente podamos verte
con estos ojos que la tierra se comerá
y para que también puedas recordarnos
que la vid está seca, sucia y torcida:
que este valle está hecho de lágrimas.
*poeta y editor de Mondrongo