Abiquim ve el llamado público de BNDES y Finep como una oportunidad para la innovación en la industria química
Una convocatoria pública de R$ 3 mil millones impulsará proyectos alineados con la Nueva Industria Brasil, priorizando la descarbonización, la bioeconomía y la transición energética.
247 - La Asociación Brasileña de la Industria Química (Abiquim) recibió con entusiasmo el lanzamiento de una convocatoria de propuestas del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) para apoyar la implementación y expansión de centros de investigación, desarrollo e innovación en Brasil. Con un presupuesto de R$3 mil millones, la convocatoria pública busca incentivar proyectos mediante crédito, participación accionaria, recursos no reembolsables y subsidios económicos. «Esta convocatoria representa una gran oportunidad para que la industria química brasileña explore todo su potencial tecnológico, innovador y económico, especialmente para impulsar la descarbonización», declaró André Passos Cordeiro, director ejecutivo de Abiquim.
La convocatoria de propuestas se enmarca en las directrices de la Nueva Industria Brasileña (NIB) y tendrá un plazo de hasta 36 meses. Según Passos, Abiquim trabajó activamente para garantizar que la industria química fuera reconocida como una cadena de producción prioritaria dentro del NIB, garantizando así el acceso a los recursos. "La química se incluyó en la misión número 5, que aborda el desarrollo de tecnologías estratégicas para la descarbonización, la transición energética y la bioeconomía. Esto refuerza la relevancia del sector en la construcción de un futuro sostenible", enfatizó.
La industria química brasileña ya opera con una matriz energética predominantemente limpia y sostenible, donde el 83% de la energía utilizada proviene de fuentes renovables. Además, en algunos segmentos, las emisiones de CO₂ por tonelada producida son hasta un 50% inferiores a las de la competencia internacional. «Hablamos de un sector esencial para construir un país más justo y humano, que, a través de la ciencia y la tecnología, ofrece soluciones a los desafíos ambientales actuales», añadió Passos.
El sector químico brasileño ha avanzado en la transición hacia una economía baja en carbono, sustituyendo los combustibles fósiles por biomasa y desarrollando tecnologías de captura y almacenamiento de carbono, además de invertir en el reciclaje químico. La aprobación de la ley de control de sustancias químicas, impulsada por Abiquim desde 2014, fue otro hito reciente, creando un inventario de más de 15 productos químicos para alinear a Brasil con las mejores prácticas globales de seguridad. Además, la entidad lanzó el Foro de Materias Primas Sostenibles a finales de 2024, que reunió a empresas y al gobierno para trazar un camino hacia la neutralidad de emisiones en el sector.
Con abundantes recursos naturales y una matriz energética renovable, Brasil tiene el potencial de liderar el mercado mundial de productos químicos sostenibles. "Al ofrecer incentivos y subsidios para tecnologías limpias, el gobierno puede fortalecer la industria, generar empleos cualificados y posicionar al país a la vanguardia de la economía verde. Esta estrategia garantiza no solo un crecimiento sostenible, sino también una mayor seguridad ambiental y competitividad internacional en el siglo XXI", concluyó Passos.