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Científicos encuentran crías de oso de anteojos en Venezuela, una especie en peligro de extinción.

Investigadores venezolanos dedicados a la conservación del oso de anteojos, el único oso nativo de Sudamérica, han descubierto dos crías de esta especie en la región andina de Venezuela. El animal se encuentra en peligro de extinción.

Científicos encuentran crías de oso de anteojos en Venezuela, una especie en peligro de extinción (Foto: Assis Cavalcante/GPE/SECOM)

Agencia Sputnik Utilizando "cámaras trampa", un grupo de científicos logró detectar nuevas crías de la especie en la región andina del país sudamericano.

Un grupo de investigadores venezolanos dedicados al estudio y la conservación del oso de anteojos, el único oso nativo de Sudamérica, descubrió dos crías de esta especie en la región andina de Venezuela. El hallazgo llenó de esperanza a los científicos, ya que el animal se encuentra en peligro de extinción.

El descubrimiento se produjo hace unas semanas cuando el equipo capturó imágenes "sin precedentes" con "cámaras trampa" de una osa acompañada por dos cachorros de entre cuatro y cinco meses de edad, en el sendero Ramal de Calderas, una zona montañosa a una altitud de 2.346 metros, que limita con los estados de Barinas, Trujillo y Mérida.

Los investigadores que forman parte de la Red del Oso Andino de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) pertenecen al Proyecto Oso Andino de Guaramacal, fundado en 2016 en Trujillo.

“Este hecho nos llena de esperanza; representa la vida y la convicción de que aún queda mucho por hacer para salvaguardar la especie y su hábitat. Además, nos impulsa a comprometernos a proteger estos territorios junto con las comunidades, por el oso andino y las especies asociadas a su presencia”, afirma Marcos Hidalgo, fundador del Proyecto Oso Andino de Guaramacal, en una entrevista con el portal RT.

Hidalgo explica que cuando las hembras deciden tener crías en un lugar determinado, es porque las condiciones de vida son más que adecuadas. «Según nuestras comprobaciones de campo, así es; no hay presiones antropogénicas [impacto causado en el medio ambiente por la actividad humana] en las cercanías. Además, la presencia de otras especies en la misma zona indica que el ecosistema es eficiente».

Características del oso de anteojos

La especie, también conocida como jukumari y oso andino, tiene el nombre científico Tremarctos ornatus y se encuentra en la cordillera de los Andes, en las montañas frías de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, con apariciones en el norte de Argentina y la región del Darién en Panamá.

El oso andino es una especie solitaria que no representa ningún peligro para los humanos. Su dieta es variable y puede ser vegetariano, carnívoro u omnívoro.

"Le llaman oportunista porque come lo que sea que esté disponible para él. Plantas, frutas, verduras, [...], higueras, palmeras, huevos, pequeños vertebrados, pescado y miel", explica Hidalgo.

El tamaño del oso jukumari es promedio para otros osos. El macho siempre es más grande que la hembra y puede medir entre 1,30 y 1,90 metros de altura y pesar entre 80 y 125 kilogramos. Tiene pelaje áspero y de color uniforme, que varía del negro al marrón oscuro.

El hocico es corto, de color marrón claro o blanco, con marcas blanquecinas alrededor de los ojos y la nariz. Estas marcas se extienden desde el cuello hasta el pecho, y su forma varía de un animal a otro.

Preservación de especies

La mayor amenaza para el oso de anteojos son los humanos y la caza, una actividad que aún persiste y representa un retroceso para la conservación de este animal mítico. La especie también se ve afectada por la expansión de la frontera agrícola y las actividades productivas no reguladas, que generan fragmentación de territorios y pérdida de hábitat.

“Una de las principales preocupaciones, una vez que se conoció la noticia sobre los cachorros, es cómo protegerlos. Estamos trabajando con las comunidades para que la gente entienda lo que estamos haciendo y para que no maten al oso, para que sepan que [los osos] no son una amenaza”, explica Hidalgo.

Para garantizar que Jakumari ya no esté en peligro de extinción En Venezuela, el objetivo principal del Proyecto Oso Andino de Guaramacal es clasificar al oso como "vulnerable" en principio. Para lograrlo, es fundamental evaluar todas las regiones que habita y así comprender su situación real.

Además, el fundador del proyecto indica que el Estado debería intentar designar como Parque Nacional la mayor cantidad de hábitat disponible para el oso de anteojos.

“Continuaremos impulsando la declaración de la Rama Calderas como Parque Nacional, algo en lo que se ha trabajado con el actual Ministro de Ecosocialismo de Venezuela, Josué Lorca. Será un gran paso hacia la perpetuación de la especie y la conservación de sus hábitats.”

Hidalgo concluye enfatizando la necesidad de educación “en aspectos culturales y socioproductivos” para que se respete el hábitat del oso andino, “para que la gente sepa que los osos no son malos, no representan un peligro y, sobre todo, lo más importante: que no los maten”.

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