"Alcolumbre degrada al Senado", dice Estado de S. Paulo, en un editorial.
El editorial de este martes afirma que el presidente del Senado está agravando la crisis entre los poderes del Estado y contaminando el debate sobre la nominación de Jorge Messias a la Corte Suprema.
247 - El periódico Estado de S. Paulo publicó, este martes 2, un editorial contundente El texto afirma que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, "degrada al Senado" al emitir una declaración considerada agresiva y políticamente imprudente. El texto critica la postura del senador y argumenta que su reacción intensifica la tensión entre los poderes del Estado desde la nominación del abogado Jorge Messias al Supremo Tribunal Federal (STF) por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Según el editorial, Alcolumbre intentó "recrear la narrativa" al acusar a sectores del Poder Ejecutivo de sugerir que los desacuerdos institucionales se resolverían mediante "ajustes de intereses propios, con posiciones y enmiendas". El periódico señala que esta acusación es sorprendente porque, según el propio Estado de S. Paulo, el senador de Amapá tiene una influencia considerable en la distribución de posiciones y enmiendas, especialmente por su trabajo entre bastidores en el presupuesto secreto, donde se ganó el apodo de "Fantasma" por controlar discretamente los fondos presupuestarios discrecionales.
La declaración de Alcolumbre es calificada de "irrazonable"
El editorial destaca que el descontento de Alcolumbre se hizo evidente después de que Lula eligiera a Messias, dejando de lado a su candidato predilecto, Rodrigo Pacheco. A partir de entonces, afirma el periódico, se desató una disputa política que se agravó cuando el gobierno decidió suspender el envío del mensaje presidencial al Senado, medida interpretada como un intento de posponer la audiencia programada para el día 10 y extender el tiempo de maniobra política del candidato.
El texto reconoce que la maniobra del gobierno es injustificable, pero argumenta que esto no legitima la reacción del presidente del Senado. Al negar la influencia de las negociaciones sobre las posiciones y enmiendas, afirma el editorial, Alcolumbre "da un golpe a los hechos" y refuerza la percepción de que los intereses privados siguen guiando las decisiones políticas en Brasilia.
Editorial advierte daños al proceso constitucional.
Según el periódico Estado de S. Paulo, el episodio está contaminando un proceso constitucional que debería llevarse a cabo con sobriedad y civismo: la selección de un magistrado del Tribunal Supremo. El periódico argumenta que, al ejercer un chantaje político, condicionando la aprobación o el rechazo de Messias a sus propias disputas personales, Alcolumbre ha contaminado la audiencia de confirmación incluso antes de que se celebrara.
El editorial concluye que, sea aprobado o rechazado Messias, el resultado estará bajo sospecha, no por la calidad del candidato, sino por la "guerra de vanidades" desatada por el presidente del Senado. Con esto, argumenta el periódico, el país pierde al ver que una discusión esencial sobre el papel del Supremo Tribunal Federal se sustituye por confrontaciones que revelan cómo Brasilia aún se deja seducir por agendas particulares.



