Los aliados exigen fuerza a un presidente débil.
Los principales defensores del gobierno de Michel Temer, concretamente los medios de comunicación implicados en el derrocamiento de la presidenta Dilma Rousseff, se muestran ahora sorprendidos por las dificultades que enfrenta el vicepresidente para formar gabinete. En la práctica, al exigir un equipo de figuras prominentes y la reducción de ministerios, hablan como si Temer acabara de ser elegido y llegara al Palacio de Planalto con toda su fuerza, cuando aún cuenta con el rechazo de la gran mayoría de la sociedad. Sin apoyo popular, Temer es un presidente débil, con una legitimidad cuestionada, y podría convertirse en rehén de las filas inferiores, formando un equipo de inferior calidad que el actual, con la excepción de su único referente, Henrique Meirelles.
247 - El periódico O Globo, propiedad de la familia Marinho, descubrió que Michel Temer aún no tiene equipo para asumir el gobierno (leer aquíUno de sus principales columnistas, Ricardo Noblat, señala que Brasil "merecía algo mejor" que un gobierno de Temer (léase aquí).
En Folha, resulta que Temer ha dado marcha atrás en otra retirada. Iba a optimizar ministerios, luego desistió, y ahora ha desistido de rendirse (leer más). aquíEn Valor, una empresa conjunta de los grupos Globo y Folha, un Temer presionado renegocia acuerdos anteriores (leer más). aquí).
El día anterior, en el editorial Vergüenza en la casa de TemerEl periódico Estado de S. Paulo ya se quejaba de las señales poco auspiciosas del vicepresidente. "La Nación desea firmemente que los nuevos gobernantes simplemente digan no a quienes pretenden continuar con su desenfreno obsceno, porque el oportunismo político no es una necesidad ineludible. Temer no puede abrir las puertas ni del Palacio Jaburu ni del gobierno a estas personas. Debe reunir asesores en torno a ideas y competencias, y no satisfacer los intereses de personas y grupos que inevitablemente lo dejarán hablando solo. El quid pro quo no crea una mayoría parlamentaria para impulsar reformas. Genera errores garrafales", afirmaba el texto.
Los periódicos familiares, antaño aliados incondicionales del proyecto para derrocar a la presidenta Dilma Rousseff, ahora se quejan en los rincones. Muestran más conformidad que entusiasmo por el gobierno de Temer.
Esta consternación, sin embargo, se basa en una premisa errónea. Los periódicos presentan a Temer como un presidente fuerte y popular, legitimado por el voto, capaz de implementar una agenda de reformas estatales.
La realidad, sin embargo, es muy distinta. Temer, si llega a jurar el cargo, será, al menos en esta etapa inicial, un presidente débil e impopular, percibido como ilegítimo por la gran mayoría de la población (más información en...). pesquisa 247Por lo tanto, ahora es rehén de las fuerzas que lo llevaron al poder: la oposición golpista, derrotada en las elecciones presidenciales de 2014, y el grupo de Eduardo Cunha, que, aunque alejado de la Cámara, aún mantiene su poder e influencia.
Precisamente por eso, Temer sólo cuenta con un ancla, que es la presencia de Henrique Meirelles en la economía.