Blinken afirma que el medio de comunicación ruso RT realiza actividades de inteligencia en el extranjero
El Secretario de Estado defendió las sanciones contra el grupo de medios ruso
Reuters - El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, declaró que los países deberían tratar las actividades de la emisora estatal rusa RT de forma similar a operaciones clandestinas de inteligencia. La declaración se realizó el 11 de septiembre de 2024 durante una conferencia de prensa en Kiev, Ucrania, y fue reportada por Reuters el 13 de septiembre.
Blinken hizo esta declaración al anunciar nuevas sanciones estadounidenses contra lo que denominó campañas de influencia rusas en el extranjero. Entre los objetivos de las sanciones se encuentran tres entidades rusas y dos personas vinculadas a RT, así como otras acciones descritas como parte de una "campaña de influencia maligna" en Moldavia. Según el secretario, RT ha trascendido su papel como medio de comunicación, adquiriendo capacidades cibernéticas y participando en operaciones encubiertas de información e influencia fuera de Rusia. Citó nueva información, parte de ella procedente de empleados de RT.
La semana anterior, el gobierno estadounidense presentó cargos de lavado de dinero contra dos empleados de RT, además de imponer sanciones a la editora jefe del canal, Margarita Simonyan. Los cargos alegan que RT participó en un plan para contratar a una empresa estadounidense para producir contenido en línea con el objetivo de influir en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024. Según Blinken, RT funciona "como un brazo de facto del aparato de inteligencia ruso".
Durante su discurso, Blinken enfatizó que estas acciones no se limitan a Estados Unidos, sino que afectan la soberanía de varios países. "Anunciamos que estos medios de comunicación respaldados por el Kremlin ejercen una influencia encubierta para socavar la democracia en Estados Unidos e interferir en los asuntos soberanos de países de todo el mundo", declaró.
Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia han alcanzado nuevos niveles de tensión desde que Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en 2022. En respuesta, el gobierno de Biden suministró armas a Kiev y desató una campaña internacional de sanciones contra Moscú. En este contexto, Blinken declaró que los gobiernos aliados deberían tratar las actividades de RT como operaciones de inteligencia, instando a los países a tomar medidas para contrarrestar esta amenaza.
Las acciones de RT han sido criticadas por Occidente, y la cadena y sus directivos han reaccionado con burla. Margarita Simonyan, editora jefe de RT, declaró que Washington intenta impedir que la cadena opere como una organización de noticias legítima y que intentará eludir las sanciones para continuar su labor. Sin embargo, la embajada rusa en Washington no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Como parte de la respuesta internacional, Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá acordaron cooperar diplomáticamente para compartir información sobre los intentos de influencia de Rusia. Blinken enfatizó que cada gobierno tiene autonomía para decidir cómo responder, pero instó a sus aliados a tratar las actividades de RT de la misma manera que tratan otras operaciones de inteligencia rusas en su territorio.
Además de las sanciones contra RT, el gobierno estadounidense emitió un comunicado oficial advirtiendo sobre las operaciones de desestabilización rusas en otros países, como Argentina, y la escalada de las tensiones regionales. El documento también mencionaba que RT participaba en actividades de influencia en países africanos y europeos, mediante la creación de plataformas mediáticas gestionadas en secreto, como el sitio web African Stream y la plataforma en inglés Red, con sede en Berlín.
Según el Departamento de Estado de EE. UU., las operaciones de RT se coordinan directamente con los servicios de inteligencia rusos para manipular elecciones y desestabilizar gobiernos extranjeros. Se dice que RT contrató a un periodista residente en París para liderar proyectos de influencia dirigidos al público francófono.
Esta serie de acciones y medidas del gobierno estadounidense refleja la creciente preocupación por la influencia de los medios estatales rusos y sus conexiones con el aparato de inteligencia de Moscú, especialmente en un momento de mayor tensión geopolítica.


