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Columnista de Folha les dice a Lula y Dilma que se vayan a la mierda...

En uno de los actos más deplorables de su historia, Folha de S. Paulo permite que uno de sus columnistas, el escritor Carlos Heitor Cony, aproveche el Domingo de Pascua para mandar a la mierda a la presidenta Dilma Rousseff y al expresidente Lula. "Agnóstico por convicción, me gusta celebrar ambas Pascuas. Evito el terrible cautiverio de convertirme en rehén de Dilma y Lula. Ojalá ambos se fueran a la mierda", escribió Cony. Con la columna de este domingo, el clima de odio incitado por los medios alcanza su paroxismo.

En uno de los actos más deplorables de su historia, Folha de S. Paulo permite que uno de sus columnistas, el escritor Carlos Heitor Cony, aproveche el Domingo de Pascua para mandar a la presidenta Dilma Rousseff y al expresidente Lula a la mierda. "Agnóstico por convicción, me gusta celebrar ambas Pascuas. Evito el terrible cautiverio de convertirme en rehén de Dilma y Lula. Ojalá ambos se fueran a la mierda", escribió Cony. Con la columna de este domingo, el clima de odio incitado por los medios alcanza su paroxismo (Foto: Leonardo Attuch).
247 - Tiempo de reflexión y renacimiento, la Pascua en Folha de S. Paulo trajo consigo uno de los momentos más bajos de la historia del periódico.
 
En columna "La culpa de Félix"El columnista Carlos Heitor Cony aprovecha un espacio privilegiado, su columna en la página A2 del periódico de mayor circulación del país, para decirle a la presidenta Dilma Rousseff y al ex presidente Lula que se vayan a la mierda.
 
Mientras que la Pascua cristiana celebra la resurrección de su fundador, la Pascua judía conmemora la noche en que los judíos se liberaron de la opresión egipcia. Es una fiesta de libertad en la que todo un pueblo prefiere pasar 40 años en el desierto, pero es liberado del cautiverio, escribió Cony.

Agnóstico por convicción, me gusta celebrar ambas Pascuas. Evito el terrible cautiverio de convertirme en rehén de Dilma y Lula. Ojalá ambos se largaran...

Con la columna de este domingo, el clima de odio incitado por los medios de comunicación contra Dilma, Lula y el PT llega a su punto máximo.