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DCM: Barroso ya no puede permanecer en silencio ante Gilmar.

El periodista Paulo Nogueira, del Diario do Centro do Mundo, afirma que el ministro Gilmar Mendes "se aprovecha de la omisión generalizada —salvo la voz de la calle— para seguir cometiendo sus barbaridades". El bloguero recordó que, en una sesión del Tribunal Supremo, el ministro Luis Roberto Barroso (en la foto) "dijo que no se comporta como si estuviera en un directorio académico ni actúa como comentarista político". "Se refería al vociferante colega Gilmar", afirma el periodista. "Barroso no tiene otra opción. O demuestra a la sociedad que Gilmar no es un juez modelo y lo desenmascara enérgicamente, o pasará a la historia como un personaje más de un período siniestro del Tribunal Supremo y del sistema de justicia en su conjunto".

El periodista Paulo Nogueira, del Diario do Centro do Mundo, afirma que el ministro Gilmar Mendes "se aprovecha de la omisión generalizada —salvo la voz de la calle— para seguir cometiendo sus barbaridades". El bloguero recordó que, en una sesión del Tribunal Supremo, el ministro Luis Roberto Barroso (foto) "dijo que no se comporta como si estuviera en un directorio académico ni actúa como comentarista político". "Se refería al vociferante colega Gilmar", afirma el periodista. "Barroso no tiene otra opción. O demuestra a la sociedad que Gilmar no es un juez modelo y lo desenmascara enérgicamente, o pasará a la historia como un personaje más de un período siniestro del Tribunal Supremo y del sistema de justicia en su conjunto". (Foto: Leonardo Lucena)

247 El periodista Paulo Nogueira, del Diario do Centro do Mundo, afirma que, "sin un solo voto, salvo el de FHC (Fernando Henrique Cardoso) para su elección al Supremo Tribunal Federal, Gilmar Mendes es uno de los políticos más desequilibrados, petulantes y desvergonzados que actúan actualmente en el país".

Gilmar se aprovecha del silencio generalizado —salvo la voz de la calle— para seguir cometiendo sus barbaridades. No se convirtió en este monstruo legal de la noche a la mañana. Ascendió en la jerarquía sin que nadie se le opusiera, con una tolerancia absoluta. Como no era tonto, desde el principio se dio cuenta de que la prensa lo respaldaba y apoyaba sus crecientes transgresiones —dice Nogueira—.

Según el bloguero, el ministro "puede y debe ser detenido". "Su colega Barroso dio el primer paso hace unos días. En una sesión del Tribunal Supremo, afirmó que no se comporta como si estuviera en un tribunal académico ni actúa como comentarista político. Era una referencia a su vociferante colega Gilmar", añade.

El periodista afirma que la declaración de Barroso "fue insuficiente, pero algo fue". "Ahora se trata de subir el tono. No basta con susurrar cuando el oponente grita. No basta con apelar al sentido común cuando transgrede deliberadamente", afirma.

Barroso no tiene otra opción. O demuestra a la sociedad que Gilmar no es un modelo a seguir para los jueces y lo denuncia enérgicamente, o pasará a la historia como un personaje más de un período siniestro en el Tribunal Supremo y el sistema de justicia en su conjunto.

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