El desafío de Berzoini es regular los medios familiares.
El nuevo Ministro de Comunicaciones de Brasil tiene una misión clara: promover, en la medida de lo posible, la regulación del sector de medios en Brasil; una batalla institucional que desafía directamente los intereses de familias multimillonarias y poderosas como los Marinho, Civita, Mesquita, Frias y otros; Ricardo Berzoini tiene una posición firme contra la superconcentración y la propiedad cruzada en el sector de las comunicaciones; ¿será capaz de ponerla en práctica?
Marco Damiani, 247 – El nuevo ministro de Comunicaciones, Ricardo Berzoini, asume el cargo el 1 de enero con una misión clara: avanzar en la regulación del sector de medios en Brasil, enfrentando distorsiones históricas como la sobreconcentración y la propiedad cruzada en el sector.
Debido a estos dos factores, además de los incentivos oficiales otorgados a lo largo del tiempo para consolidar este modelo, Brasil ha generado varios clanes multimillonarios poderosos. Los tres hermanos Marinho, con casi 10 millones de dólares cada uno, según el último ranking de la revista Forbes, son el ejemplo más destacado, en la televisora Globo, con su sello platino.
Incluso en decadencia, los hermanos Civita, de Editora Abril, frecuentan el club de los multimillonarios. Con gran influencia, al frente de los periódicos Folha y Estado, las familias Frías y Mesquista también poseen vastas fortunas y ni siquiera quieren saber de regulación.
Pero este será el discurso de Berzoini. Al adoptarlo, el exlíder sindical, que se convirtió en uno de los parlamentarios más activos, llevará una vieja bandera del PT (Partido de los Trabajadores). A medida que la postura política de oposición de estos clanes se hizo más clara durante el gobierno de Dilma Rousseff, el debate se acentuó. A ello contribuyeron los recientes cambios en la legislación argentina, que se enfrentó al cártel Clarín —y triunfó—, y la nueva situación creada con la llegada de internet y sus consecuencias, como las redes sociales, los blogs, los sitios web y los portales. La comunicación ha cambiado.
Después de ganarse la confianza de la presidenta durante su año como ministro de Relaciones Institucionales, Berzoini demostró su importancia en la campaña al enfrentarse a la revista Veja, que fue prolífica en proteger al opositor del Partido de los Trabajadores Aécio Neves e intentó, hasta el último momento, comprometer a Dilma y su campaña con acusaciones oportunistas.
"Esta revista se presta a ser un instrumento no declarado de lucha política", dijo Berzoini en una entrevista reciente con 247.
"El problema es que lo hace sin reconocer este hecho a sus lectores", añadió.
Con esta claridad, Berzoini llega al ministerio con, sin duda, una misión compleja, pero quizás sea la persona más indicada para el PT. Aunque crítico, nunca ha sido radical.
