Economista: Las decisiones de Moro con respecto a Lula ahora son cuestionables.
“La nominación del Sr. Moro presenta un obstáculo. Parece confirmar las acusaciones del Partido de los Trabajadores (PT) de izquierda, según las cuales los motivos del juez que arrestó a su líder y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, a principios de este año fueron más políticos que judiciales”, señala un informe publicado este fin de semana en la revista The Economist. “Días antes de las elecciones, Moro divulgó la declaración de Antonio Palocci, exministro del partido, que lo incriminaba. Se informa que Moro ya estaba en conversaciones con personas cercanas a Bolsonaro. Todo esto mina la confianza”.
247 - Un informe publicado este fin de semana por la revista The Economist sugiere que el nombramiento del juez Sergio Moro como ministro de Justicia por parte del presidente electo Jair Bolsonaro genera dudas sobre sus decisiones con respecto al expresidente Lula. A continuación, los principales extractos, seleccionados por el periodista. Kiko Nogueira, de DCM:
Desde la perspectiva de Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil, fue una reunión inspiradora. El 1 de noviembre, anunció que Sergio Moro, el juez más destacado en la prolongada investigación por corrupción conocida como Lava Jato, había aceptado ser su ministro de Justicia y Seguridad Pública.
Pero la nominación del Sr. Moro presenta un inconveniente. Parece confirmar las afirmaciones del Partido de los Trabajadores (PT), de izquierda, de que los motivos del juez para arrestar a su líder y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, a principios de este año, fueron más políticos que judiciales.
Sea cierto o no, el nuevo cargo de Moro (que asumirá el 1 de enero) es solo el ejemplo más dramático de un poder judicial cada vez más activista que desempeña un papel político en América Latina. (...)
En cuanto al Sr. Moro, algunas de sus actuaciones judiciales ahora parecen cuestionables. Lula lideraba las encuestas de opinión cuando fue arrestado. La sentencia —de más de nueve años por recibir un apartamento valorado en 600.000 dólares estadounidenses— parecía desproporcionada.
Días antes de las elecciones, Moro divulgó la declaración de Antonio Palocci, exministro del partido, que lo incriminaba. Se informa que Moro ya estaba en conversaciones con personas cercanas a Bolsonaro. Todo esto mina la confianza.
Moro afirmó que su nombramiento «significa consolidar los avances logrados en la lucha contra el crimen y la corrupción en los últimos años y evitar riesgos de retroceso». Esto es posible. También podría frenar al Sr. Bolsonaro en su política de incitar a la policía a disparar contra los delincuentes. (...)
Pero Moro insistió en que jamás entraría en política. La forma en que se perciba el incumplimiento de esa promesa dependerá no solo de su éxito en su nuevo cargo, sino también de si jueces y fiscales perseguirán a los delincuentes de partidos aliados al gobierno con el mismo rigor con que él persiguió a Lula.