Una economista utiliza una escucha telefónica ilegal, que ella misma interpreta, para pedir la dimisión de Dilma.
Con un titular que afirma que es hora de que la presidenta de Brasil deje el cargo, una revista británica acusa a Dilma Rousseff de cometer un "flagrante intento de obstruir la justicia" al nombrar al expresidente Lula como ministro; la publicación ignora los resultados electorales y argumenta que un cambio en la presidencia allanaría el camino para un "nuevo comienzo" en el país.
247 - La revista británica The Economist utiliza una escucha telefónica ilegal, que ella misma interpreta, para pedir la dimisión de la presidenta Dilma Rousseff. Crítica acérrima del gobierno del Partido de los Trabajadores, la publicación presenta una portada con una foto de Dilma y el título «Es hora de irse».
«La nominación de Lula parece un intento flagrante de obstruir la justicia. Incluso si esa no fuera su intención, ese sería el efecto. Este fue el momento en que la presidenta antepuso los intereses particulares de su grupo político al estado de derecho», afirma un extracto del editorial, que añade: «Por lo tanto, se ha vuelto inelegible para seguir siendo presidenta».
A pesar de los resultados electorales que dieron la victoria a la presidenta Dilma, la revista afirma que cree que el cambio en la presidencia brasileña allanará el camino para un "nuevo comienzo" en el país. Sin embargo, el texto considera injustificadas las maniobras fiscales como motivo de destitución. Sugiere, por lo tanto, que Dilma debería dejar el cargo, ya sea mediante renuncia o a través de la anulación electoral por el TSE (Tribunal Superior Electoral).