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La explicación de EE.UU. sobre la decisión de la Asamblea General de la ONU es fraudulenta, afirman medios chinos.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó la "Ley de la Unión Internacional de Taiwán".

La explicación estadounidense sobre la decisión de la Asamblea General de la ONU es fraudulenta, afirman medios chinos (Foto: REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración)

247 - La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó recientemente la llamada "Ley de la Unión Internacional de Taiwán", argumentando que la Resolución 2758 de la ONU "sólo reconoce que el gobierno de la República Popular China es el único representante legítimo del país en la organización, pero no se refiere a la representación de Taiwán, ni aclara la posición sobre las relaciones entre la República Popular China y Taiwán", informa China Radio International.

En realidad, la Resolución estipuló la restauración de todos los derechos de la República Popular China y la expulsión de los representantes ilegales de la isla.

Además, el documento dejó claro que la República Popular China es el único gobierno chino legal en la ONU y que los conceptos de "dos Chinas" y "una China, un Taiwán" no existen. Más importante aún, una serie de documentos jurídicos internacionales, como la Declaración de El Cairo y la Declaración de Potsdam, reconocieron la soberanía de China sobre Taiwán.

Estados Unidos fue signatario de estos importantes documentos y debería ser muy consciente de que no es necesario mencionar específicamente la región, ya que es parte de China.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos se apresuró a aprobar un proyecto de ley sobre Taiwán antes de la apertura de la nueva sesión de la Asamblea General de la ONU, lo que mostró sus verdaderas intenciones.

En los últimos años, Estados Unidos ha promovido la "importante participación internacional" de Taiwán, pero estos esfuerzos han sido infructuosos. Estados Unidos cree que el principio de "una sola China", consagrado en la Resolución 2758 de la ONU, ha impedido los intentos de "independencia de Taiwán" y, en cambio, intenta ratificar un proyecto de ley nacional para engañar a la opinión pública.

En un contexto más amplio, el desafío a la Resolución es otro ejemplo de la práctica estadounidense de crear narrativas falsas para tratar de manipular la opinión pública.

La conducta de Estados Unidos fue una provocación al orden internacional, al consenso de la comunidad internacional, a los principios del derecho internacional y a las normas básicas de las relaciones internacionales establecidas tras la Segunda Guerra Mundial. Sus acciones también demostraron que Estados Unidos es el mayor saboteador del orden global.

Taiwán forma parte de China, y ningún otro país tiene derecho a juzgar esta situación. La Resolución 2758 de la ONU solo tiene una versión y no incluye la "explicación estadounidense". El uso que Estados Unidos hace de este documento es, de hecho, perjudicial para el orden internacional, así como para la soberanía y la integridad territorial de China. El pueblo chino no estará de acuerdo en ningún caso, y la comunidad internacional también se opondrá a las acciones de Estados Unidos.