Fred Melo Paiva: Lava Jato se ha convertido en el Projac (complejo de estudios de televisión) de Globo.
«En este momento cuento al menos seis helicópteros», describe el periodista, residente cerca del aeropuerto de Congonhas, donde el expresidente Lula declaró ante la Policía Federal este viernes. Refiriéndose al gobierno y a la oposición, también escribe en Facebook: «No hay liderazgo, ni allí ni aquí, capaz de unirnos o de proponer una salida. El héroe que destaca es el juez de segunda instancia, a pesar de las filtraciones criminales, el espectáculo y la evidente obsesión con un personaje cuyo yate es una barcaza de hojalata y cuya gran propiedad es una finca prestada, la mitad de la finca de mi suegro».
247 - En un artículo crítico sobre el “espectáculo” perpetrado por la Policía Federal con la fase 24 de la Operación Lava Jato, este viernes 4, el periodista Fred Melo Paiva compara la escena frente al aeropuerto de Congonhas, donde testificó el expresidente Lula, con “un enorme Projac”, los estudios de Rede Globo para grabar telenovelas y otros programas de entretenimiento.
«En este momento cuento al menos seis helicópteros», describe el periodista en Facebook. Refiriéndose al gobierno y a la oposición, escribe además: «No hay liderazgo, ni allí ni aquí, capaz de unirnos o de proponer una salida. El héroe que destaca es el juez de segunda instancia, a pesar de las filtraciones criminales, el espectáculo, la evidente obsesión con un personaje cuyo yate es una barcaza de hojalata y cuya gran finca es una propiedad prestada, la mitad de la propiedad de mi suegro».
Lea:
Una extraña acusación, negada por el extraño acusador, publicada hace muchos años por una revista extraña y de segunda categoría. Una acusación que, de haber ocurrido, sería un delito filtrar. El Jornal Nacional (JN), de la cadena cuyos dueños fueron sorprendidos in fraganti ejerciendo la más flagrante hipocresía en una reserva ambiental en Paraty, está coludido con la revista de segunda categoría y el delito de filtración de información. Luego nos despertamos con 200 agentes en la casa del peligroso expresidente. Miren: un expresidente que nunca rehuyó ninguna aclaración, detenido por la policía, por orden de un juez de segunda instancia. Vivo al lado del aeropuerto de Congonhas. Se ha convertido en un enorme centro de operaciones de Projac (estudios de TV Globo). En este momento cuento al menos seis helicópteros. Todo esto sucede una semana antes de las extrañas protestas del 13, aquellas que claman por un golpe militar, se visten con los colores de la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) y portan pancartas que dicen "Somos millones de Congonha". El sistema judicial y la Policía Federal, por su evidente connivencia con unos medios de comunicación que actúan como partido de oposición (o como partido gobernante, como ocurrió a partir de marzo de 64, por ejemplo) y con toda clase de golpistas, ya generan desconfianza en gran parte de la población. La oposición, envuelta en innumerables casos de corrupción, es rechazada incluso por algunos de los golpistas y entusiastas del espectáculo que se desarrolla esta mañana. No hay un liderazgo, ni aquí ni allá, capaz de unirnos o de proponer una salida. El héroe que destaca es el juez de segunda instancia, a pesar de las filtraciones criminales, el espectáculo, la evidente obsesión con un personaje cuyo yate es una barcaza de hojalata y cuya gran finca es la mitad de grande que la propiedad prestada de mi suegro. También destaca, multiplicado por diez, el odio que ha separado a amigos y familias. Triste país, que encarcela a Lula en tales circunstancias y Maluf está bien, y todo lo demás está bien.