GGN: Los medios ignoran la tragedia y tratan de criminalizar los movimientos sociales.
Tras el derrumbe de un edificio en la ciudad de São Paulo, «la prensa recurrió a dos estrategias: buscar la opinión del líder del MTST, quien actualmente ocupa un puesto destacado con su candidatura presidencial, y detectar posibles ilegalidades en la ocupación», afirma la periodista Patricia Faermann en el periódico GGN. «También se obtuvo información contradictoria de diversas fuentes, como el hallazgo de que los ocupantes del edificio pertenecen a más de un movimiento de vivienda».
247 - La relevancia que adquirió el líder del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), Guilherme Boulos, al ser instado a declarar tras el derrumbe del Edificio Paes de Almeida en São Paulo, fue consecuencia natural de su papel destacado en los movimientos por el derecho a la vivienda, en un año en el que Boulos también es candidato a la presidencia de la República. En el otro extremo, la reacción de figuras que se oponen a los propios movimientos por el derecho a la vivienda y a sus respectivos líderes, como Boulos, también es previsible», afirma la periodista Patricia Faermann en el periódico GGN.
Pero Patrícia enfatiza que, cuando el edificio quedó envuelto en llamas, «la prensa recurrió a dos estrategias: buscar la palabra del líder del MTST, quien actualmente ocupa un puesto destacado con su candidatura presidencial, y detectar posibles ilegalidades relacionadas con la ocupación». «Fue dentro de esta estrategia que gran parte de la prensa recopiló testimonios de vecinos, quienes relataron haber pagado una especie de 'alquiler', que oscilaba entre R$250 y R$500, a los líderes del movimiento. También se obtuvo información contradictoria de diversas fuentes, como el descubrimiento de que los ocupantes del edificio pertenecen a más de un movimiento de vivienda», continúa.