Glenn Greenwald critica al gobierno australiano tras la deportación de Djokovic.
El periodista afirma que el principio adoptado no era sanitario, sino político: el riesgo de colapso social.
247 - El periodista Glenn Greenwald, quien durante muchos años editó el sitio web The Intercept, distribuyó su boletín informativo este domingo, en el que criticó duramente al gobierno australiano por la deportación del tenista serbio Novak Djokovic. Cabe destacar que el gobierno australiano, al deportar a Djokovic, no alegó que este representara una amenaza para la salud pública debido al riesgo de transmisión de la COVID-19. Todo lo contrario: el gobierno reconoció que cumplía con los requisitos para una exención legal del requisito de vacunación para ingresar al país, dado que acababa de contraer la COVID-19, como lo demostró una prueba positiva el 16 de diciembre, seguida de una prueba negativa el 22 de diciembre, y por lo tanto, altos niveles de inmunidad natural. Por este motivo, se le otorgó una visa legal para ingresar a Australia a pesar de no estar vacunado. La justificación presentada por el Ministro de Inmigración, Alex Hawke, quien canceló su visa y ordenó su deportación, fue que las declaraciones de Djokovic en abril de 2020 implicaban que era escéptico respecto a las vacunas y que la presencia en Australia de alguien considerado un "ícono" de elección personal promovería la desestabilización social y "avivaría" el sentimiento antivacunas, escribió Glenn.
En otras palabras, el principio que acaba de adoptar el gobierno australiano y que su sistema judicial (con las manos prácticamente atadas debido al poder casi absoluto que ostenta el gobierno) establece que a cualquier persona que haya expresado escepticismo sobre las vacunas en general, o sobre la vacuna contra la COVID-19 en particular, se le puede y se le debe impedir la entrada al país y ganarse la vida, incluso si el gobierno admite que no representan una amenaza para la salud pública al transmitir el virus a otras personas. Abogados de inmigración y activistas por las libertades civiles del país advierten sobre los graves peligros que este precedente supone para todos —señaló además el periodista—.
