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Globo confirma: Temer está comprando votos con el regreso de la esclavitud.

En un editorial, el periódico O Globo, que contribuyó a consolidar el golpe y a llevar a Michel Temer al poder, critica ahora las acciones del político del PMDB y su postura de todo vale para permanecer en el Palacio de Planalto: "En un escenario político ya turbulento, la promulgación por parte del gobierno de Michel Temer de un decreto que obstaculiza la inspección del trabajo esclavista y el castigo a los empleadores que lo practican daña aún más la imagen del país. (...) La medida tiene el aroma, la forma y los colores de una mercancía política para negociar en el Congreso. Con más de 200 votos, la bancada rural puede bloquear los cargos contra Temer", escribe el periódico, propiedad de la familia Marinho.

Michel Temer y João Roberto Marinho, de Globo (Foto: Giuliana Miranda)

247 - Después de ayudar a perpetrar el golpe que derrocó a Dilma Rousseff y puso a Michel Temer en el poder, el periódico O Globo lamenta los resultados. 

El periódico de la familia Marinho publicó el miércoles un editorial que muestra que el político del PMDB negoció el regreso de la esclavitud a cambio de votos que garantizarían su permanencia en el cargo. 

A continuación se presentan algunos extractos del texto:

En un panorama político ya turbulento, la promulgación por parte del gobierno de Michel Temer de un decreto que obstaculiza la inspección del trabajo en condiciones de esclavitud y el castigo a los empleadores que lo practican daña aún más la imagen del país. Para apaciguar a la bancada rural en la Cámara de Diputados, la legislación vigente sobre el tema —considerada un referente mundial— ha sufrido una serie de cambios que, en conjunto, representan un importante retroceso.

En el decreto, el ministro de Trabajo, Ronaldo Nogueira, se transfiere la facultad de incluir en la "lista sucia" los nombres de los empleadores que sometan a los empleados a condiciones análogas a la esclavitud, tarea que antes estaba a cargo de un equipo técnico dentro del ministerio, que también perdió la prerrogativa de divulgar el registro.

Este no fue el único retroceso. El decreto modifica el concepto de trabajo análogo a la esclavitud. Si antes, para caracterizarlo, bastaba con jornadas laborales excesivas o condiciones laborales degradantes, ahora también se exige la restricción de la libertad de movimiento. Según el Código Penal, esta última solo es un criterio obligatorio en casos de trabajo forzoso o servidumbre por deudas.

Además, los auditores fiscales están perdiendo autonomía en las inspecciones. Anteriormente, podían denunciar casos sospechosos de trabajo esclavo, rescatar a trabajadores en estas condiciones e iniciar procedimientos administrativos. Ahora, necesitarán el acompañamiento de un agente de policía, quien deberá presentar un informe del delito. Sin este, el proceso se considerará inválido.

(...)

En realidad, el decreto tiene el olor, la forma y los colores de una moneda de cambio política en el Congreso: con más de 200 votos, la bancada rural podría bloquear las acusaciones contra Michel Temer.