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Globo expone campaña para el IPC de Petrobras

La revista Época, de João Roberto Marinho, consigue dedicar casi veinte páginas a lo que, en tiempos normales, no sería más que una nota a pie de página; el autor de la hazaña es el reportero Diego Escosteguy, de fértil imaginación, que realizó una portada llena de disparates sobre Pasadena, cuyo único objetivo es intentar convencer a la jueza del Supremo Tribunal Federal Rosa Weber de abrir la exclusiva Comisión Parlamentaria de Investigación sobre Petrobras; la noticia se reduce a una discusión sobre si habría sido mejor para la estatal llegar a un acuerdo con los belgas de Astra o seguir litigando; ¿es fácil?

La revista Época de João Roberto Marinho logra dedicar casi veinte páginas a lo que, en tiempos normales, no sería más que una nota a pie de página. El autor de esta hazaña es el reportero Diego Escosteguy, de una imaginación fértil, quien produjo una portada llena de disparates sobre Pasadena, cuyo único propósito es intentar convencer a la jueza del Tribunal Supremo Rosa Weber de que abra la exclusiva Comisión Parlamentaria de Investigación sobre Petrobras. La noticia se reduce a una discusión sobre si habría sido mejor para la empresa estatal llegar a un acuerdo con los belgas de Astra o seguir litigando. ¿Es fácil? (Foto: Leonardo Attuch)

247 - Si algo es innegable del periodista Diego Escosteguy, jefe de la oficina de Época en Brasilia, es su imaginación fértil. Recientemente, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Joaquim Barbosa, lo acusó de inventar no solo una entrevista, sino también su perfil psicológico (recuerden...) aquí). Otro reportaje famoso, de cuando todavía trabajaba en Veja, trataba sobre las supuestas maletas con dinero en la Casa Civil, en vísperas de las elecciones presidenciales de 2010.

Esta vez, sin embargo, se superó. Escosteguy logró escribir casi veinte páginas sobre algo que, en tiempos normales, solo valdría una nota a pie de página. Sin embargo, como no vivimos en tiempos normales, con Brasil en vísperas de una nueva campaña presidencial y un fallo del Tribunal Supremo sobre la Comisión de Investigación Parlamentaria (CPI) de Petrobras, lo que se suponía que sería una nota a pie de página terminó en la portada de Época, el semanario de João Roberto Marinho, con un tono grandilocuente: "Nuevas pruebas de corrupción en Petrobras". Después de todo, como dice el senador Álvaro Dias (PSDB-PR), lo importante es alimentar las malas noticias y "deconstruir" la imagen del gobierno (léase aquí).

Bien, ¿qué revela el informe? Mucho disparate, mucho disparate y, como diría Cazuza, un museo de grandes novedades. La única novedad es un documento en el que los abogados de la empresa argumentan que esta debería seguir litigando con la firma belga Astra, socia de la refinería de Pasadena, cuando, según Época, la mejor opción sería llegar a un acuerdo. En este escenario, la pérdida habría sido menor que en caso de litigio, algo que se puede evaluar fácilmente con perspectiva.

De hecho, tras ser multada recientemente por la Secretaría de Hacienda Federal y en clara oposición al gobierno de Dilma, Globo está trabajando en una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) específica para Petrobras. Para reiterar, Álvaro Dias, es hora de alimentar las noticias negativas y "deconstruir" la imagen del gobierno.

En cuanto al informe de Escosteguy, cabría en un tuit de menos de 140 caracteres: "Los abogados de Petrobras defendieron el litigio con Astra, pero hubiera sido mejor un acuerdo".