Los grandes medios de comunicación han sido arrojados a la basura, afirma un historiador.
Rafael Marquese, historiador de la Universidad de São Paulo (USP), quien se negó a ser entrevistado por Folha, afirma que la prensa brasileña es "golpista, desvergonzada y despreciable". "El motivo de mi respuesta fue simple: cancelé mi suscripción a Folha durante la campaña presidencial de 2014. En los últimos cinco años, la prensa tradicional (Folha, Estado, Globo) se ha ido definitivamente a la basura. Más allá del sesgo político, es una prensa golpista, desvergonzada y despreciable. Todos son de muy mala calidad periodística", criticó el profesor, quien en su respuesta al reportero de Folha también sugirió que contactaran al historiador Marco Antonio Villa, un firme partidario del PSDB.
Iván Longo, del Fórum - Rafael Marquese, historiador de la Universidad de São Paulo (USP), ya no concede entrevistas a medios tradicionales, pero sí habló con Fórum. Tras hacerse famoso en redes sociales por negarse a hablar con Folha de S. Paulo para un artículo de turismo, Marquese explicó las razones que lo llevaron a tomar esa decisión.
“El motivo de mi respuesta fue simple: cancelé mi suscripción a Folha durante la campaña presidencial de 2014. Durante los últimos cinco años, la prensa tradicional (Folha, Estado, Globo) ha ido definitivamente al tacho de basura. Más allá del sesgo político, es una prensa golpista, desvergonzada y corrupta. Todos son de pésima calidad periodística”, criticó el profesor, quien en su respuesta al reportero de Folha también sugirió contactar al historiador Marco Antonio Villa, un firme partidario del PSDB y sus gobiernos.
Según Marquese, ha escrito para Folha en otras ocasiones e incluso ha concedido entrevistas a Globonews. Sin embargo, el académico cree que desde hace algún tiempo estos medios han perdido "sustancia".
«¡Si no leo, tampoco aporto! Nunca más», señaló.
Ese mismo día, otro profesor rechazó una entrevista con Globonews. El politólogo Reginaldo Nasser explicó a Fórum que tomó una "decisión política" al negarse a hablar con un canal que, según él, "no hace periodismo" e "incita al odio".